Juan Sin Miedo


En los cuentos suelen aparecer personajes malvados y terroríficos como… ogros, brujas o FANTASMAS, y también hombres buenos y valientes que se enfrentan a ellos sin temor.
Pero ningún personaje de los cuentos es tan valiente como Juan Sin Miedo, un alegre hombreCITO que ni siquiera sabía lo que era el temor y fue a un castillo encantado para AVERIGUARLO…

Juan Sin Miedo
by Hermanos Grimm

Hace mucho tiempo,vivían en un reino lejano unos campesinos que tenían un hijo llamado Juan.
Era un chico amable y bondadoso, y nunca se asustaba de nada, por lo que todo el mundo lo llamaba “Juan Sin Miedo”

Había en aquel reino un castillo encantado al que nadie se atrevía a ir, pues se decía que estaba poblado de duendes y fantasmas, y que en su interior ocurrían cosas horribles.
También se decía que en el castillo había grandes tesoros, pero a pesar de eso nadie tenía el valor suficiente para intentar apoderarse de ellos.
Un día, un pregonero del rey anunció que quien pasara tres días y tres noches en el castillo encantado se casaría con la princesa y se convertiría en el heredero del trono.

Juan decidió ir al castillo.
Sus padres intentaron disuadirlo, temiendo que le ocurriera algo malo,pero el chico les dijo alegremente:
“Tengo mucha curiosidad por saber lo que es el miedo; tal vez, en el castillo encantado logre averiguarlo”.
Así que Juan echó a andar alegremente y llegó hasta el castillo, cuyo aspecto era en verdad muy siniestro.
Pero Juan Sin Miedo no sintió el menor temor: entró decidido y se paseó por salones y pasillos sin ver nada extraño.

Al llegar la noche, Juan se sentó tranquilamente en una silla, dispuesto a ver qué ocurría.
De pronto oyó un ruido de cadenas, y apareció ante él un FANTASMA que le hizo señas de que le siguiera, cosa que Juan hizo sin el menor sobresalto.

Siguiendo a aquel silencioso FANTASMA cargado de cadenas, Juan llegó a un sombrío comedor.
Alrededor de una mesa, varios FANTASMAS y DUENDES de HORRIBLE ASPECTO se disponían a cenar.
El FANTASMA le señaló a Juan una silla vacía, y el hombrecito, que estaba hambriento, se sentó encantado y se puso a comer con sus siniestros comensales.
“¿Y, este es el castillo encantado al que tooodo el mundo teme venir? -pensó el chico-
No lo entiendo; nadie me ha molestado, y encima me invitan a cenar opíparamente”

Al terminar de cenar, los espectros se levantaron y,mediante señas, invitaron a Juan a que les siguiera.
El chico fue con ellos y pronto llegaron a un oscuro corredor,
en uno de cuyos extremos había grandes huesos dispuestos como si fueran bolos.
Usando calaveras como bolas, los espectros comenzaron a jugar, y Juan se unió a ellos alegremente.
Por fin los espectros se retiraron en silencio, sin contestar a Juan, que no hacía más que darles las gracias por lo amables que habían sido.

El segundo día transcurrió sin incidentes, y al llegar la noche Juan se acostó temprano.
De pronto su cama se levantó del suelo y empezó a volar por las habitaciones del castillo.
“Yo que venía a pasar miedo y NO hago más que divertirme”, pensó Juan.

Después de volar un buen rato, la cama volvió al punto de partida y permaneció quieta.
Entonces, Juan que estaba muy cansado, se durmió profundamente y no despertó hasta la mañana siguiente.
Se pasó todo el día explorando las numerosas habitaciones del castillo, pero NO encontró nada raro.
Al parecer, sólo de noche sucedían allí cosas insólitas.
Esa noche, la tercera que pasaba en el castillo, un duende de larguísima barba blanca apareció ante Juan.
Llevaba un hacha enormeee de aspecto amenazador, pero el hombrecito NO se asustó.

“Sígueme y comprobarás que mi fuerza es terrible”, le dijo el DUENDE a Juan.
El chico obedeció, y el DUENDE lo llevó a una habitación donde había un yunque.
Levantó el hacha sobre su cabeza y descargó un golpe tan fuerrrrte que el hacha quedó clavado en el hierro.
“¡Asombroso! -exclamó Juan-
“¡Bravo, muy bien!”
Pero el DUENDE no se había dado cuenta de que su larga barba había quedado sobre el yunque,y al clavar el hacha en él se le había enganchado y NO podía soltarse.

Juan ayudó al DUENDE a desenganchar su barba, y éste le recompensó con un saco lleno de riquezas.
Entonces Juan Sin Miedo, muy contento, fue al palacio del Rey, mostró su tesoro y contó lo que había visto.

El Rey y toooda la Corte quedaron asombrados ante el gran valor de aquel hombrecito, y la princesa estuvo encantada de casarse con él.

Juan estaba muy contento con su suerte, pero a veces se lamentaba de que NO había logrado averiguar qué era el miedo.
Así que un día a la princesa se le ocurrió una gran idea y, mientras Juan dormía, le echó encima un jarro de agua.
El hombrecito se despertó sobresaltado y gritó:
“¡SOCORRO! ¡NO SÉ NADAR, ME AHOGO! ¡QUÉ MIEDO!”

Por un momento, en sueños,había creído que estaba en el agua, a punto de ahogarse, y de este modo, gracias a la astucia de su esposa, Juan averiguó por fin lo que era el MIEDO.

Chim Pum…

Pd: Para tooodos los llamados como Sin Miedo🙂
Aaaah, me olvidaba y para Nicolás , él fue quien me pidió uno d FANTASMITAS😉

Beijos
Sarah

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