Uno para Chicos : )


Ehmm, un cuento para poder dormir?
-Sí! -me respondió.
Eeeentonceees, me acordé uno d los TANTOS que mi Rey Padre (muy pacientemente) me contaba.Y…aquí les va. (aunque muchos lo conozcan les realizo un refresh de memoria :p )


La Princesa del Guisante
Del Escritor Danés: Hans Christian Andersen

Erase una vez un príncipe que quería casarse con una verdadera princesa.
Había recorrido muchos países en busca de una princesa, pero NO encontraba ninguna, ni NADIE podía decirle dónde encontrarla, por más que preguntaba.

Había estado en muchas ciudades, en muchos palacios y en muchas fiestas, y había conocido a muchas jóvenes que afirmaban ser princesas, pero ninguna era verdadera.
En aquel tiempo, algunas mujeres de buena familia se hacían pasar por princesas sin serlo, con la esperanza de casarse con un príncipe y llegar a ser REINAS algún día.
Nuestro príncipe había conocido a varias de estas mujeres, pero NO se dejaba engañar: al poco tiempo de hablar con una joven, se daba cuenta de que NO era PRINCESA.

El príncipe estaba cada día másss triste, pues pasaba el tiempo y NO encontraba ninguna princesa.
Los padres del príncipe, el rey y la reina,estaban muy preocupados por su hijo, que se pasaba las horas mirando por la ventana o paseando en silencio,sin ganas de hacer NADA.
Ya casi NO comía y se pasaba las noches en vela, suspirando por una princesa a la que ni siquiera conocía.
Viendo a su hijo cada vez más pálido y delgado, a la pobre reina se le partía el corazón y NO sabía qué hacer para consolarlo.

Una noche de tormenta, sonaron tres fuertes golpes en la puerta del palacio.
La que llamaba era una mujer envuelta en una gran capa, empapada por la lluvia,que había llegado hasta allí en busca de un lugar donde cobijarse.

El rey en persona acudió a abrir la puerta, y se quedó muy sorprendido al encontrarse frente a una hermosa joven que lo miraba sin la menor timidez, de igual a igual.
-Buenas noches, majestad- dijo la joven.
La tormenta me ha sorprendido en el bosque y,como soy una princesa, he pensado que lo más adecuado era pedir asilo en un palacio.
El rey quedó IMPRESIONADO por la belleza y elegancia de la joven, que,a pesar de estar tan mojada, todavía tenía aspecto noble y distinguido.

El rey hizo pasar a la joven y llamó a la reina y al príncipe para presentársela.
El príncipe quedó encantado al ver a aquella joven tan hermosa.
Se acercó a ella sonriendo, le besó la mano con gran cortesía.
-¡Ojalá sea una verdadera PRINCESA!- Le dijo al oído la reina al rey.
-Si- Contestó el rey-
Sería maravilloso que la suerte hubiera traído hasta nuestro palacio a la esposa adecuada para nuestro hijo; aunque, quién sabe, a lo mejor es un truco…¡Hay tantas MUJERES que se hacen pasar por PRINCESAS!

Como la joven estaba empapada, la reina le prestó uno de sus mejores vestidos.
Con el pelo seco y el vestido de la reina, cuando bajó a cenar tooodos pensaron que aquella joven tan bella y distinguida REALMENTE parecía una PRINCESA.

Era evidente que al príncipe le gustaba mucho la joven,y a ella también parecía agradarle el chico.
Pero había que averiguar si era realmente una PRINCESA.
Desde luego, lo parecía, peeero ¿cómo podían estar seguros?
Entonces a la reina se le ocurrió una idea: al preparar la cama para su invitada, puso debajo de los colchones,que eran varios y a cuál más blando, un pequeño guisante.
-Mañana sabremos si es una VERDADERA PRINCESA-le dijo luego al rey.

Llegó la hora de acostarse, y la joven se retiró a la habitación que le habían preparado.
El príncipe se acercó a su madre y le dijo:
-Madre, creo que la amo,¿será una verdadera PRINCESA?
-Mañana te lo diré, hijo mío-contestó la reina-
Depende de cómo duerma esta noche.
A pesar de que estaba muy cansada y de que en su cama había varios colchones de plumas de cisne, la joven NO hacía más que dar vueltas y vueltas, sin conseguir encontrar una postura cómoda y dormirse.

Por la mañana, la reina le preguntó qué tal había dormido, y su invitada contestó con voz quejumbrosa:
-¡Terriblemente MAL! No he pegado ojo en toda la noche…En mi cama había algo muy duro que NO me dejaba DORMIR…

Entonces tooodos se convencieron de que era una VERDADERA PRINCESA de SANGRE REAL,pues a pesar de los colchones de plumas de cisne y las sábanas de seda, NO había podido dormir a causa de la molestia del pequeño guisante escondido debajo del último de los colchones.
¡Sólo una PRINCESA de verdad podía tener un cuerpo tan delicado y sensible!
El príncipe rogó a la princesa que le aceptara por esposo y, con gran alegría de todos, ella dijo que sí, con tal de que le compraran camas más cómodas.

El príncipe y la princesa se casaron y vivieron felices muchos años, y el guisante gracias al cual averiguaron que la joven era una verdadera princesa, aún se conserva en el museo del reino.


Chim Pum!
Um Beijo
Sarah

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