La Felicidad…(último post 2011)


Aristóteles y la ética…como deseo del bien.

La ética de Aristóteles ha sido llamada EUDEMONISTA, porque considera la FELICIDAD como el BIEN SUPREMO, el fin último al cual tienden los actos humanos.
Todos los HOMBRES desean ser FELICES,aunque para cada uno de ellos la felicidad represente cosas diferentes.
¿En qué consiste la FELICIDAD? Ésta es la pregunta principal de la ética aristotélica, que exige un largo desarrollo para poder responderla.

El Bien…

Aristóteles comienza su obra Ética a Nicómano con esta expresión: “Todo arte, toda investigación y toda elección parecen tender algún bien. Podemos definir el bien como aquello a lo que todas las cosas tienden”.
El bien es la meta deseada de nuestras acciones . Como hay múltiples acciones hay también múltiples cosas a las que consideramos bienes. Así,por ejemplo, el fin de la medicina es la salud, y la salud es considerada un bien a diferencia de la enfermedad.
Lo mismo podemos decir de las riquezasy de todas las otras cosas a las que llamamos BIENES.
Pero Aristóteles hace notar que de todas estas cosas decimos que son un bien en la medida en que nos permite ser felices, ya que NO llamaríamos bien a la riqueza si nos mataran por causa de ella.
Entonces cabe la pregunta acerca de si existe un bien querido por sí mismo al cual se subordinen todos los otros bienes particulares. éste sería el BIEN SUPREMO y fin último de nuestras acciones, ya que sería buscado por sí mismo y NO como medio para alcanzar otra cosa. Este BIEN es la FELICIDAD.

El mensaje de Aristóteles es que desear el BIEN es desear, en definitiva, ser FELICES.
Pero el problema NO está sólo en el desear, sino en el HACER y la pregunta es: CÓMO SER FELICES?…
Entonces, si la FELICIDAD es, el fin último al que aspira el hombre, deseado por sí mismo y que lo hace más plenamente hombre, ésta deberá consistir en la disposición permanente de la voluntad hacia el bien. A esta disposición Aristóteles la llama VIRTUD.

La Virtud…

La VIRTUD es un hábito que nos permite hacer las cosas bien.Por ejemplo, aquel que sabe tocar la guitarra es un buen guitarrista porque tiene la virtud de tocarla bien.
Señala Aristóteles que la virtud NO es ni por naturaleza ni contra ella. Esto quiere decir que nos hacemos virtuosos. Las virtudes se forman mediante un esforzado ejercicio.
Habría que preguntarle a un buen músico o a un buen jugador de fútbol cuántas horas de práctica le lleva mantener viva esa virtud. Pero tampoco son contra naturaleza, sino que permiten que nuestra naturaleza se perfeccione.
La VIRTUD exige una elección VOLUNTARIA, pone en juego el intelecto y la voluntad del hombre.
La VIRTUD es una acción VOLUNTARIA, es decir, es objeto de reflexión y de elección deliberada; por eso, el conocimiento es un momento importante en la formación de la virtud, sin ser ésta sólo un producto del conocimiento.
Aristóteles nos advierte que conocer el bien NO implica necesariamente hacerlo. Es necesario desear REALIZARLO, la VIRTUD requiere una VOLUNTAD que sabe lo que quiere, que elige el bien como resultado de una deliberación y que prefiere esa acción por sí misma y la sostiene en su realización.

Como resultado de este camino podemos definir la VIRTUD como la disposición permanente del carácter (ethos) para obrar bien. De aquí extraemos dos consecuencias.
Primero, NADIE PUEDE CONSIDERARSE VIRTUOSO PORQUE REALIZÓ UN ACTO BUENO.
Segundo, NADIE NACE VIRTUOSO SINO QUE, MÁS BIEN, LLEGA A SERLO.
Y uniendo ambas consecuencias podemos decir que se llega a ser VIRTUOSO a través de acciones reiteradas conformes a la VIRTUD. Es decir que la VIRTUD es un hábito que se adquiere con el ejercicio: realizando actos de justicia es como el ser humano se va haciendo justo.

La VIRTUD como JUSTO MEDIO…

Además, Aristóteles define la virtud como el justo medio entre dos extremos viciosos, uno por carencia y otro por exceso. Así, el coraje es el justo medio entre la cobardía y la audacia desmedida, la generosidad es el justo medio entre la avaricia y el despilfarro. Ahora bien, determinar el justo medio exige discernimiento, y para esto es necesaria la prudencia. “La virtud es por lo tanto un hábito selectivo,consistente en una posición intermedia para nosotros, determinada por la razón, y tal como lo determinaría el hombre prudente”

La prudencia es una virtud dianoética indispensable para la adquisición de las virtudes morales. Se trata de un “saber ver” que implica saber qué es lo que hay que hacer, cuándo debe ser hecho, cuál es el momento oportuno para hacerlo, y cómo debe ser hecho.
La prudencia es la que impone sensatez en el juicio.
Aristóteles la define como “el hábito práctico acompañado de razón sobre las cosas que son buenas y malas para el hombre”
El hombre prudente es aquel que “sabe deliberar”. Por lo tanto es necesario aprender a hacerlo.
Esto se logra junto con el aprendizaje de las virtudes morales a través de la educación.
“Por esto ser VIRTUOSO es toda una obra […] no es de la competencia de cualquiera sino del que sabe. Airarse es cosa fácil y al alcance de todos, lo mismo que dar dinero y gastarlo; pero con respeto a quién y cuánto y por qué y cómo, ya NO es tan fácil.
Y así el bien es loable y bonito.Por lo cual es preciso que quien apunta al término medio empiece por apartarse de los extremos.

La Felicidad…

Cotidianamente solemos identificar la FELICIDAD con formas de vida placenteras, en las que logramos obtener aquello que deseamos. Felicidad y Placer parecieran ser sinónimos.
Nos parece interesante entonces atender al planteo de Aristóteles justamente porque éste comienza su reflexión acerca de la felicidad relacionándola con el placer.Reconoce una tendencia natural del ser humano al placer, así como también la aspiración a la felicidad como fin de las acciones.
Porque “el placer está en íntima relacióncon la naturaleza humana” ya que ” los hombres prefieren las cosas que son placenteras y huyen de las penosas”.
Pero ocurre que la relación entre el placer y el bien ha sido objeto de muchas discusiones. Están quienes identifican el placer con el bien y quienes lo consideran directamente como un mal absoluto, especialmente porque sostienen que el hombre tiende a depender de los placeres.
Aristóteles aclara que NO se puede identificar el placer con el bien, ya que hay placeres que son reprochables. Además, hay acciones que deben ser realizadas porque son buenas aunque NO proporcionen PLACER. Pero NO es correcto tampoco identificar el placer con el mal y oponerlo de este modo al bien, ya que cuando el placer acompaña a una actividad buena la hace más perfecta. O sea que NO rechaza el PLACER, sino más bien lo incorpora a la reflexión ética pero aclarando que NO es totalmente identificable NI CON LA FELICIDAD NI CON EL BIEN.

Si lo pensamos en relación con la virtud moral, vemos que es importante hallar gusto en las cosas buenas y disgusto en las cosas malas.
Si hablamos de actos buenos y actos malos, podemos decir que el placer que acompaña a un acto bueno o virtuoso será un placer honesto y el que acompaña a un acto malo será un placer perverso.
Si los placeres varían de una persona a otra, la medida de ellos la dará quien sea la medida de todas las cosas, es decir, la VIRTUD.
Así los placeres buenos serán los que resulten tales al hombre virtuoso, ya que éste se complace en el bien y encuentra desagrado en el mal.
Como señala Aristóteles,mucha es la corrupción que hay en los hombres; por eso es necesario NO perder el gusto por el BIEN , porque “hacer cosas bellas y buenas pertenece a lo que es en sí mismo DESEABLE”. El hombre corrupto, por el contrario, ha perdido esta sabiduría y pone el placer en actos que son reconocidamente vergozosos.

Por eso, en la práctica de la virtud el hombre encuentra la felicidad y su mayor satisfacción.Aquí radica el verdadero placer porque la vida virtuosa es agradable de por sí.

Aristóteles NO ignora que la FELICIDAD requiere de también otros bienes como la salud,el reconocimiento social, el dinero.
Todos ellos contribuyen a la FELICIDAD pero ésta NO se identifica con ellos.Porque el hombre virtuoso NO depende de las cosas ni de los placeres que éstas pueden brindarle.

Si la FELICIDAD se identificara con el PLACER, cualquier adversidad la haría FRACASAR; pero como la FELICIDAD radica en la viDA VIRTUOSA, esto es en la fidelidad al bien, la adversidad será ocasión para ejercer la grandeza del alma.

Aquel que elige una vida orientada hacia el BIEN podrá ser FELIZ aunque tenga que pasar situaciones ADVERSAS…

[…]La felicidad es algo final y autosuficiente, y que es el fin de cuanto hacemos.
[…]La felicidad es el bien supremo.

Aristóteles

Pd: Aristóteles tenía un hijo llamado Nicómaco, a quien dedicó las enseñanzas de su Ética.
Pd2: Aristóteles distingue entre virtudes éticas y dianoéticas. Las primeras son las que forman el carácter: valentía, fortaleza, templanza,pudor, generosidad, mansedumbre, veracidad, justicia. Las segundas son las del intelecto: prudencia y sabiduría.
Pd3: ¿Se te ocurrió pensar en la importancia que tienen estas virtudes para evitar ser esclavos de nuestros antojos y caprichos y quizá también de posibles ADICCIONES?…

F E L I C I D A D E S
x un excelente 2 0 1 2 !!
con chin chines & muitos beijos
Sarah

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