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El Caballero de la Armadura Oxidada-“El Sendero de la Verdad” (3)

Posted in C U E N T O S, Libros, LITERATURA, Textos with tags on 30 octubre, 2011 by Sarah S

Cuando el caballero despertó, Merlín estaba sentado silenciosamente a su lado.
_Siento no haber actuado como un caballero _dijo_.
Mi barba está hecha una sopa _añadió disgustado.
_No os excuséis _dijo Merlín_. Acabáis de dar el primer paso para liberaros de vuestra armadura.
_¿Qué queréis decir?
_Ya lo veréis _replicó el mago. Se puso de pie_. Es hora de que os vayáis.
Esto molestó al caballero.
Estaba empezando a disfrutar de estar en el bosque con Merlín y los animales. De cualquier manera, le parecía que no tenía a dónde ir.

Aparentemente,Julieta y Cristóbal NO lo querían en casa. Es verdad que podía volver al asunto de la caballería e ir a alguna cruzada.

Tenía buena reputación en batalla, y había muchos reyes que se sentirían felices teniéndolo a su lado, pero ya no le parecía que luchar pudiese tener sentido.
Merlín le recordó al caballero su nuevo propósito: liberarse de su armadura.
_¿Por qué molestarse? _preguntó el caballero ásperamente_. A Julieta y a Cristóbal les da igual si me la quito o no.
_Hacedlo por vos mismo _sugirió Merlín_. El estar atrapado entre todo ese acero os ha causado muchos problemas, y las cosas empeorarán con el paso del tiempo. Incluso podríais morir a causa de una neumonía por culpa de una barba empapada.

_Supongo que sí, mi barba se ha convertido en un fastidio _replicó el caballero_. Estoy cansado de cargar con ella y estoy harto de comer papillas. Ahora que lo pienso,ni siquiera me puedo rascar la espalda cuando me pica.
_¿Y cuándo fue la última vez que sentisteis el calor de un beso, olisteis la fragancia de una flor, o escuchasteis una hermosa melodía sin que vuestra armadura se interpusiera entre vosotros?
_Ya ni me acuerdo _murmuró el caballero con tristeza_.
Tenéis razón, Merlín.
Tengo que liberarme de esta armadura por mí mismo.
_No podéis continuar viviendo y pensando como lo habéis hecho hasta ahora _dijo Merlín_.

Fue así como os quedasteis atrapado en ese montón de acero al principio.
_Pero, ¿cómo puedo cambiar todo eso? _preguntó el caballero intranquilo.
_No es tan difícil como parece _explicó Merlín, conduciendo al caballero hacia un sendero_
Éste es el sendero que seguisteis para llegar a estos bosques.
_Yo NO seguí ningún sendero _dijo el caballero_. Estuve perdido durante meses!
_La gente no suele percibir el sendero por el que transita _replicó Merlín.
_¿Queréis decir que el sendero estaba ahí pero yo NO lo podía ver?
Sí, y podéis regresar por el mismo,si así lo deseáis; pero conduce a la deshonestidad, la avaricia, el odio, los celos, el miedo y la ignorancia.
_¿Estáis diciendo que yo soy TOODO eso? _preguntó el caballero INDIGNADO.
_En algunos momentos, sois alguna de esas cosas _admitió Merlín en voz baja.
El mago señaló hacia otro sendero. Era más estrecho que el primero y muy empinado.
_Parece una escalada difícil _observó el caballero.
_Ése _dijo Merlín asintiendo_ es el Sendero de la Verdad.
Se vuelve más empinado a medida que se acerca a la cima de la lejana montaña.

El caballero contempló el empinado camino sin entusiasmo.
_No estoy seguro de que valga la pena.
¿Qué conseguiré cuando llegue a la cima?
_Se trata de lo que NO tendréis _explicó Merlín_. Vuestra armadura!
El caballero reflexionó sobre esto.
Si regresaba por el camino por el que había venido, NO tendría esperanzas de liberarse de su armadura y, probablemente, moriría de soledad y fatiga.
La única manera de quitarse la armadura era, por lo visto, seguir el Sendero de la Verdad, aunque pudiese, en tal caso, morir intentando trepar hacia la empinada montaña.
El caballero observó el difícil sendero que tenía delante.
Luego miró hacia abajo, y contempló el acero que cubría su cuerpo.
_Está bien _dijo con resignación_. Probaré el Sendero de la Verdad .
Merlín asintió.
_Vuestra decisión de transitar un sendero desconocido,teniendo que cargar con una pesada armadura, requiere mucho coraje.
El caballero sabía que tenía que comenzar de inmediato, porque, si no, podría cambiar de opinión.
_Iré a buscar a mi fiel caballo _dijo.
_Oh, no _rebatió Merlín, moviendo la cabeza de lado a lado_. El camino tiene partes demasiado estrechas como para que un caballo pueda pasar.
Trendréis que ir a pie.
Horrorizado, el caballero se dejó caer sobre una roca.
_Creo que prefiero morir por culpa de una barba empapada _dijo,perdiendo todo el coraje con una rapidez impresionante.
_No tendréis que viajar solo _le dijo Merlín_. Ardilla os acompañará.
_¿Qué pretendéis, que cabalgue sobre una ardilla? _preguntó el caballero, asustado ante la idea de tener por compañera en tan arduo viaje a un animal sabelotodo.
_Puede que no me podáis montar _dijo la ardilla_ pero me necesitaréis para que os ayude a comer. ¿Quién, si no, masticará las nueces para vos y las pasará por vuestra visera?
Cuando Rebeca oyó la conversación, voló desde un árbol cercano y se posó en el hombro del caballero.
_Yo también os acompañaré. He estado en la cima de la montaña y conozco el camino _dijo.
La buena disposición que mostraban los dos animales para ayudarle, proporcionó al caballero el coraje que necesitaba.
“Bueno,bueno _se dijo_,uno de los principales caballeros del reino necesitando que una ardilla y un pájaro le den coraje!”

Se puso de pie con gran esfuerzo indicándole a Merlín que estaba listo para comenzar el viaje.
Mientras caminaban por el sendero el mago sacó una exquisita llave dorada de su cabello y se la dio al caballero.
_Esa llave abrirá las puertas de los tres castillos que bloquearán vuestro camino.
_Lo sé! _gritó el caballero_.
Habrá una princesa en cada castillo, y mataré al dragón que la retiene y la rescataré…
_Basta! _lo interrumpió Merlín_. No habrá princesas en ninguno de estos castillos. E,incluso si las hubiese, en estos momentos no estáis capacitado para rescatar a NINGUNA.
Tenéis que aprender a salvaros vos primero.
Tras la reprimenda,el caballero permaneció en silencio, mientras Merlín continuaba:
_El primer castillo se llama SILENCIO; el segundo CONOCIMIENTO y el tercero VOLUNTAD y OSADÍA.
Una vez que hayáis entrado en ellos, encontraréis la salida sólo cuando hayáis aprendido lo que habéis ido a aprender.
Desde el punto de vista del caballero, esto NO parecía tan divertido como rescatar princesas. Además, en aquel momento de su vida, visitar castillos NO era lo que MÁS LE APETECÍA.
_¿Por qué no puedo simplemente rodear los castillos? _preguntó malhumorado.

_Si lo hacéis, os extraviaréis del sendero y seguramente os perderéis.
La única manera de llegar a la cima de la montaña es atravesando los castillos _dijo Merlín firmemente.
El caballero suspiró profundamente mientras contemplaba la empinada y estrecha senda.
Desaparecía entre los altos árboles que sobresalían hacia unas nubes bajas.
Presintió que este viaje sería mucho más difícil que una cruzada.
Merlín sabía lo que el caballero estaba pensando.
_Sí _afirmó_, es una batalla DIFERENTE la que tendréis que librar en el Sendero de la Verdad.
La lucha será APRENDER a AMAROS.
_¿Cómo haré eso? _preguntó el caballero.
_Empezaréis por aprender a conoceros _respondió Merlín_.
Esa batalla NO se puede ganar con la espada, así que la tendréis que dejar aquí _la tierna mirada de Merlín descansó en el caballero por un momento.
Luego añadió_: Si os encontráis con algo con lo que NO podáis lidiar, llamadme, y yo acudiré.
_¿Queréis decir que podéis aparecer donde quiera que yo me encuentre?
_Cualquier mago que se aprecie lo puede hacer _replicó Merlín. Dicho esto,DESAPARECIÓ.
El caballero quedó asombrado.
_Pero bueno… si ha desaparecido!

Ardilla asintió.
_A veces realmente la hace buena.
_Gastaréis toda vuestra energía hablando _les riñó Rebeca_. Pongámonos en marcha.
El yelmo del caballero emitió un chirrido cuando éste asintió.
Partieron con Ardilla al frente y, detrás, el caballero con Rebeca sobre su hombro.
De tanto en tanto, Rebeca volaba en misión exploratoria y volvía para informarles de lo que les esperaba más adelante.
Después de unas horas, el caballero se derrumbó exhausto y dolorido.
No estaba acostumbrado a viajar sin su caballo y con la armadura puesta.
Como de todas maneras era casi de noche, Rebeca y Ardilla decidieron parar para dormir.
Rebeca voló entre los arbustos y regresó con algunas bayas, que empujó a través de los orificios de la visera del caballero. Ardilla fue a un arroyo cercano y llenó algunas cáscaras de nuez con agua, que el caballero bebió con la pajita que Merlín le había proporcionado.
Demasiado agotado como para esperar a que Ardilla le preparara más nueces, se quedó dormido.
A la mañana siguiente le despertó el sol cayendo sobre sus ojos.
La luminosidad le molestaba.

Su visera nunca había dejado pasar tanta luz. Mientras intentaba entender este fenómeno, se dio cuenta que Ardilla y Rebeca le estaban observando,al tiempo que parloteaban y arrullaban con excitación.
Hizo un esfuerzo por sentarse y, de repente, se dio cuenta de que podía ver mucho más que el día anterior, y que podía sentir la fresca brisa en sus mejillas.
Una parte de su visera se había roto y se había caído!
“Cómo habrá sucedido?”, se preguntó.
Ardilla contestó a la pregunta que él no había formulado en voz alta.
_Se ha oxidado y se ha caído.
_Pero ¿cómo? _preguntó el caballero.
_Por las lágrimas que derramasteis después de ver la carta en blanco de vuestro hijo _dijo Rebeca.
El caballero meditó sobre esto.
La pena que había sentido era tan profunda que su armadura NO había podido protegerle.
Al contrario, sus lágrimas habían comenzado a deshacer el acero que le rodeaba.
_Eso es! _gritó_. Las lágrimas de auténticos sentimientos me liberarán de la armadura!
Se puso de pie más rápido de lo que había hecho en años.
_¡Ardilla! ¡Rebeca! _gritó_ ¡Espabilad!
¡Vamos al Sendero de la Verdad!
Rebeca y Ardilla estaban tan llenas de alegría con lo que estaba sucediéndole al caballero que NO le dijeron que su rima era malísima.

Los tres continuaron la ascensión de la montaña.
Era un día muy especial para el caballero.
Notó las diminutas partículas iluminadas por el sol que flotaban en el aire, filtrándose a través de las ramas de los árboles. Miró con detenimiento las caras de algunos pelirrojos y vio que NO eran todas iguales.
Le comentó esto a Rebeca, que dio pequeños saltitos, arrullando alegremente.
_Estáis empezando a ver las diferencias en otras formas de vida porque estáis empezando a ver las diferencias en vuestro interior.
El caballero intentó comprender qué quería decir Rebeca exactamente.
Era demasiado orgulloso para preguntar, pues todavía pensaba que un caballero tenía que ser más listo que una paloma.
En ese preciso momento, Ardilla, que había ido a explorar, regresaba alborotada.
_El castillo del Silencio está justo detrás de la próxima subida.
Emocionado ante la idea de ver el castillo, el caballero apuró el paso.
Llegó a la cima del monte sin aliento.
Era verdad, el castillo se veía a lo lejos, bloqueando el sendero por completo. El caballero les confesó a Ardillla y a Rebeca que estaba decepcionado. Había esperado una estructura más elegante. En lugar de eso, el Castillo del SILENCIO parecía uno más.

Rebeca rió y dijo:
_CUANDO APRENDÁIS A ACEPTAR EN LUGAR DE ESPERAR. TENDRÉIS MENOS DECEPCIONES.
El caballero asintió ante la sabiduría de estas palabras.
_He pasado casi toda mi vida decepcionándome. Recuerdo que, estando en la cuna, pensaba que era el bebé más bonito del mundo. Entonces mi niñera me miró y dijo: ” Tenéis una cara que sólo una madre podría amar”. Me sentí decepcionado por ser feo en lugar de hermoso, y me decepcionó que la niñera fuera tan poco amable.
_Si realmente os hubierais sentido hermoso, no os hubiera importado lo que ella dijo. No os hubierais sentido decepcionado _explicó Ardilla.
Esto tenía sentido para el caballero.
_Estoy empezando a pensar que los animales son más listos que las personas.
_El hecho de que podáis decir eso os hace tan listo como nosotros _replicó la Ardilla.
_No creo que todo esto tenga nada que ver con ser listo _dijo Rebeca_.
Los animales ACEPTAN y los humanos ESPERAN. Nunca oireís a un conejo decir: “Espero que el sol salga esta mañana para poder ir al lago a jugar”. Si el sol NO sale, NO le estropeará el día al conejo. Es feliz siendo un conejo.
El caballero pensó en esto. No recordaba a ninguna persona que fuera feliz simplemente por ser una persona.

Al poco rato llegaron a la puerta del enorme castillo.
El caballero tomó la llave dorada de su cuello y la introdujo en la cerradura.
Y mientras abría la puerta, Rebeca le dijo:
_Nosotras NO iremos contigo.
El caballero, que estaba empezando a amar y a confiar en los animales, se sintió decepcionado porque NO le acompañaran. Estaba a punto de decirlo, cuando se dio cuenta. Estaba esperando otra vez.
Los animales sabían que el caballero dudaba entre entrar o NO en el castillo.
_Os podemos mostrar la puerta _dijo Ardillla_, pero tendréis que entrar solo.
Al alejarse volando, Rebeca le llamó alegremente.
_Nos encontraremos al otro lado.

C O N T I N U A R Á…

Pd:
Sarah

Leyéndolo Juntos :) “El Caballero de la Armadura Oxidada” En los Bosques de Merlín

Posted in C U E N T O S, Libros, Textos with tags on 29 octubre, 2011 by Sarah S

2
En los Bosques de Merlín
El Cabellero de la Armadura Oxidada
Robert Fisher

No fue tarea fácil encontrar al astuto mago.
Había muchos bosques en los que buscar, pero sólo un Merlín.
Así que el pobre caballero cabalgó día tras día, noche tras noche, debilitándose cada vez más.
Mientras cabalgaba en solitario a través de los bosques, el caballero se dio cuenta de que había muchas cosas que NO sabía. Siempre había pensado que era muy listo, pero NO se sentía tan listo ahora, intentando sobrevivir en los bosques.
De muy mala gana, se reconoció a sí mismo que NO podía distinguir una baya venenosa de una comestible.
Esto hacía el acto de comer una ruleta rusa.
Beber no era menos complicado.
El caballero intentó meter la cabeza en un arroyo, pero su yelmo se llenó de agua. Casi se ahoga dos veces. Por si eso fuera poco, estaba perdido desde que había entrado en el bosque.
No sabía distinguir el norte del sur, ni el este del oeste.
Por fortuna, su caballo sí lo sabía.

Después de meses de buscar en vano, el caballero estaba bastante desanimado.
Aún NO había encontrado a Merlín, a pesar de haber viajado muchas leguas.
Lo que le hacía sentirse peor aún era que ni siquiera sabía cuánto era una legua.
Una mañana, se despertó sintiéndose más débil de lo normal y un tanto peculiar.
Aquella misma mañana encontró a Merlín. El caballero reconoció al mago enseguida.
Estaba sentado bajo un árbol, vestido con una larga túnica blanca.
Los animales del bosque estaban reunidos a su alrededor, y los pájaros descansaban en sus hombros y brazos.
El caballero movió la cabeza sombríamente de un lado a otro, haciendo que rechinase su armadura.
¿Cómo podían todos estos animales encontrar a Merlín con tanta facilidad cuando había sido tan difícil para él?
Cansinamente, el caballero descendió de su caballo.
_Os he estado buscando _le dijo al mago_
He estado perdido durante meses.
_Toda vuestra vida _lo corrigió Merlín, mordiendo una zanahoria y compartiéndola con el conejo más cercano.
El caballero se enfureció.
_No he venido hasta aquí para ser insultado.

_Quizá siempre os habéis tomado la verdad como un insulto _dijo Merlín, compartiendo la zanahoria con alguno de los otros animales.
Al caballero tampoco le gustó mucho este comentario, pero estaba demasiado débil de hambre y sed como para subir a su caballo y marcharse.
En lugar de eso, dejó caer su cuerpo envuelto en metal sobre la hierba.
Merlín le miró con compasión.
_Sois muy afortunado _comentó_, Estáis demasiado débil para correr.
_¿Y eso qué quiere decir? _preguntó con brusquedad el caballero.
Merlín sonrió por respuesta.
_Una persona NO puede correr y aprender a la vez.
Debe permanecer en un lugar durante un tiempo.
_Sólo me quedaré aquí el tiempo necesario para aprender cómo salir de esta a-r-m-a-d-u-r-a _dijo el caballero.
_Cuando hayáis aprendido eso _afirmó Merlín _, nunca más tendréis que subir a vuestro caballo y partir en todas direcciones.
El caballero estaba demasiado cansado como para cuestionar esto. De alguna manera, se sentía consolado y se quedó dormido enseguida.
Cuando el caballero despertó, vio a Merlín y a los animales a su alrededor.
Intentó sentarse, pero estaba demasiado débil.
Merlín le tendió una copa de plata que contenía un extraño líquido.

_Bebed esto _le ordenó.
_Qué es? _preguntó el caballero, mirando la copa receloso.
_¡Estáis tan asustado! _dijo Merlín_, Por supuesto,por eso os pusisteis la armadura desde el principio.
El caballero NO se molestó en negarlo, pues estaba demasiado sediento.
_Está bien, lo beberé.
Vertedlo por mi visera.
_No lo haré. Es demasiado valioso para desperdiciarlo.
Rompió una caña, puso un extremo en la copa y deslizó el otro por uno de los orificios de la visera del caballero.
_¡Ésta es una gran idea! _dijo el caballero.
_Yo lo llamo una pajita _replicó Merlín.
_¿Por qué?
_¿Y por qué no?
El caballero se encogió de hombros y sorbió el líquido por la caña.
Los primeros sorbos le parecieron amargos, los siguientes más agradables, y los últimos tragos fueron bastante deliciosos. Agradecido, el caballero le devolvió la copa a Merlín.
_Deberíais lanzarlo al mercado. Os haríais rico.
Merlín se limitó a sonreír.
_Qué es? _preguntó el caballero.

_ VIDA .
_¿VIDA?
_Sí _dijo el sabio mago_.
¿No os pareció amarga al principio y, luego, a medida que la degustabais, no la encontrabais cada vez más apetecible?
El caballero asintió.
_Sí, los últimos sorbos resultaron deliciosos.
_Eso fue cuando empezasteis a aceptar lo que estabais bebiendo.
_¿Estáis diciendo que la vida es buena cuando uno la acepta? _preguntó el caballero.
_¿Acaso NO es así? _replicó Merlín, levantando una ceja divertido.
_¿Esperáis que acepte toda esta pesada armadura?
_Ah _dijo Merlín_, no nacisteis con esa armadura. Os la pusisteis vos mismo. ¿Os habéis preguntado por qué?
_¿Y por qué NO? _replicó el caballero, irritado. En ese momento, le estaba empezando a doler la cabeza. No estaba acostumbrado a tener que pensar de esa manera.
_Seréis capaz de pensar con mayor claridad cuando recuperéis fuerzas _dijo Merlín.
Dicho esto, el mago hizo sonar sus palmas y las ardillas, llevando nueces entre los dientes, se alinearon delante del caballero. Una por una, cada ardilla trepó al hombro del caballero, rompió y masticó una nuez, y luego empujó los pequeños trozos a través de la visera del caballero.

Las liebres hicieron lo mismo con zanahorias, y los ciervos trituraron raíces y bayas para que el caballero comiera.
Este método de alimentación nunca sería aprobado por el Ministerio de Sanidad, pero ¿qué otra cosa podía hacer un caballero ATRAPADO en su ARMADURA en medio del BOSQUE?
Los animales alimentaban al caballero con regularidad, y Merlín le daba de beber enormes copas de VIDA con la pajita. Lentamente, el caballero se fue fortaleciendo, y comenzó a sentirse esperanzado.
Cada día le hacía la misma pregunta a Merlín:
_¿Cuándo podré salir de esta armadura?
Cada día, Merlín replicaba:
_¡Paciencia! Habéis llevado esa armadura durante mucho tiempo. No podéis salir de ella así coomo así.
Una noche, los animales y el caballero estaban oyendo al mago tocar con su laúd los últimos éxitos de los trovadores. Mientras esperaba que Merlín acabara de tocar Añoro los viejos tiempos, en que los caballeros eran valientes y las damiselas eran frías, el caballero le hizo una pregunta que tenía en mente desde hacía tiempo.
_¿Fuisteis en verdad el maestro del Rey Arturo?

El rostro del mago se encendió.
_Sí, yo le enseñé a Arturo _dijo.
_Pero ¿cómo podéis seguir vivo? ¡Arturo vivió hace mucho tiempo! _exclamó el caballero.
_Pasado, presente y futuro son uno cuando estás conectado a la fuente _replicó Merlín.
_¿Qué es la fuente? _preguntó el caballero.
_Es el poder misterioso e invisible que es el origen de todo.
_NO ENTIENDO _dijo el caballero.
_Eso se debe a que intentáis comprender con la mente, pero vuestra mente es LIMITADA.
_Tengo una mente muy buena _le discutió el caballero.
_E inteligente _añadió Merlín_.Ella te atrapó en esa armadura.
El caballero NO pudo refutar eso. Luego recordó algo que Merlín le había dicho nada más llegar.
_Una vez dijisteis que me había puesto esta armadura porque tenía MIEDO.
_¿No es eso VERDAD? -respondió Merlín.
_No, la llevaba para protegerme cuando iba a la batalla.
_Y temíais que os hirieran de gravedad o que os mataran -añadió Merlín.
¿Acaso NO le teme TODO EL MUNDO?
Merlín negó con la cabeza.
_¿Y quién os dijo que teníais que ir a la batalla?

_Tenía que demostrar que era un Caballero Bueno, Generoso y Amoroso.
_Si realmente erais Bueno, Generoso y Amoroso, ¿por qué teníais que demostrarlo? _preguntó Merlín.
El caballero eludió tener que pensar en eso de la misma manera que solía eludir todas las cosas; se puso a dormir.
A la mañana siguiente , despertó con un pensamiento clavado en su mente: ¿Era posible que NO fuese Bueno, Generoso y Amoroso? Decidió preguntárselo a Merlín.
_¿Qué pensáis vos? _replicó Merlín.
_¿Por qué siempre respondéis a una pregunta con otra pregunta?
_¿Y por qué siempre buscáis que otros os respondan vuestras preguntas?
El caballero se marchó enfadado , maldiciendo a Merlín entre dientes.
_¡Ese Merlín! _masculló_. ¡Hay veces que realmente me saca de mi armadura!
Con un ruido seco, el caballero dejó caer su pesado cuerpo bajo un árbol para reflexionar sobre las preguntas del mago.
¿Qué pensaba en realidad?
_Podría ser _dijo una voz alta a nadie en particular_ que yo NO fuera Bueno, Generoso y Amoroso?

_Podría ser _dijo una vocecita_. Si no, ¿por qué estáis sentado sobre mi cola?
_¿Eh?_ el caballero miró hacia abajo y vio a una pequeña ardilla sentada a su lado. Es decir,a casi toda la ardilla . Su cola estaba escondida.
_¡Oh, perdona! _dijo el caballero, moviendo rápidamente la pierna para que la ardilla pudiera recuperar su cola_. Espero NO haberte hecho daño .
No veo muy bien con esta visera en mi camino.
_No lo dudo _replicó la ardilla sin ningún resentimiento en la voz_. Por eso siempre estáis pidiendo disculpas a la gente por haberles hecho daño.
_La única cosa que me irrita más que un mago sabelotodo es una ardilla sabelotodo _gruñó el caballero_. No tengo por qué quedarme aquí y hablar contigo.
Luchó contra el peso de la armadura en un intento por ponerse de pie.
De repente, sorprendido, balbuceó:
_¡Eh,…tú y yo estamos hablando!
_Un tributo a mi buena fe _replicó la ardilla_teniendo en cuenta que os habéis sentado sobre mi cola.
_Pero si los animales no pueden hablar _dijo el caballero.
_Oh, claro que pueden _dijo la ardilla_. Lo que sucede es que la gente NO escucha.

El caballero movió la cabeza perplejo.
_¿Me has hablado antes?
_Claro, cada vez que rompía una nuez y la empujaba por vuestra visera.
_¿Cómo es que te puedo oír ahora si no te podía oír entonceS?
_Admiro una mente inquisitiva _comentó la ardilla_, pero ¿nunca aceptáis nada tal como es , simplemente por que es?
_Estás respondiendo a mis preguntas con preguntas _dijo el caballero_. Has pasado demasiado tiempo con Merlín.
_¡Y vos no habéis pasado el tiempo suficiente con él!
La ardilla le dio un ligero golpe al caballero con su cola y trepó a un árbol corriendo. El caballero la llamó.
_¡Espera! ¿Cómo te llamáS?
_Ardilla _replicó ella simplemente, y desapareció en la copa del árbol.
Aturdido, el caballero movió la cabeza. ¿Se había imaginado todo esto? En ese preciso instante, vio a Merlín acercarse.
_Merlín _dijo.
Tengo que salir de aquí.
He empezado a hablar con ardillas.
_EXCELENTE _replicó el mago.
El caballero lo miró preocupado.
_¿Cómo EXCELENTE?
¿Qué queréis decir?

_Simplemente eso. Os estáis volviendo lo suficientemente sensible como para sentir las vibraciones de otros.
El caballero estaba obviamente confundido, así que Merlín continuó explicando:
_No hablasteis con la ardilla con palabras, sino que sentisteis sus vibraciones en palabras. Estoy esperando el día en que empecéis a hablar con las flores.
_Eso será el día que las plantéis en mi tumba.
¡Tengo que salir de estos bosques!
_¿A dónde iríais?
_Regresaría con Julieta y Cristóbal.
Han de estar solos durante mucho tiempo. Tengo que volver y cuidar de ellos.
_¿Cómo podéis cuidar de ellos si ni siquiera podéis cuidar de vos mismo? -preguntó Merlín.
_Pero les echo de menos _se quejó el caballero.
Quiero regresar con ellos.
Aún en el peor de los casos.
_Y es exactamente así como regresaréis si vais con vuestra armadura _le previno Merlín.
El caballero miró a Merlín con tristeza.
_No quiero esperar a quitarme la armadura.
Quiero volver AHORA y ser un marido Bueno, Generoso y Amoroso para Julieta y un gran padre para Cristóbal.
Merlín asintió comprensivo.
Le dijo al caballero que regresar para dar de sí mismo era un maravilloso regalo.

_Sin embargo _añadió_, un don,para ser un don, debe ser aceptado. De NO ser así es como una carga para las personas.
_¿Queréis decir que quizá NO quieran que regrese? _preguntó el caballero sorprendido.
Seguramente me darían otra oportunidad.
Después de todo, yo soy uno de los mejores Caballeros del Reino.
_Quizás esta armadura sea más gruesa de lo que parece _dijo Merlín con suavidad.
El caballero reflexionó sobre esto.
Recordó las eternas quejas de Julieta porque él se iba a la batalla tan a menudo,
por la atención que le prestaba a su armadura,
y por su visor cerrado y su costumbre de quejarse dormido para NO oír sus palabras.
Quizá Julieta NO quisiera que él volviera, pero Cristóbal sí querría.
_Por qué no mandarle una nota a Cristóbal y preguntárselo? _sugirió Merlín.
El caballero estuvo de acuerdo en que era una buena idea, pero ¿cómo podía hacerle llegar una nota a Cristóbal?
Merlín señaló a la paloma que estaba posada en su hombro .
_Rebeca la llevará.
El caballero estaba perplejo.

_Ella no sabe dónde vivo. Es sólo un estúpido pájaro.
_Puedo distinguir el norte del sur y el este del oeste _respondió secamente Rebeca_,lo cual es más de lo que se podría decir de vos.
El caballero se disculpó rápidamente.
Estaba completamente pasmado. No sólo había hablado con una paloma y una ardilla, sino que además las había hecho enfadar a las dos en el mismo día.
Como era un pájaro de gran corazón, Rebeca aceptó las disculpas del caballero y partió con la nota para Cristóbal en el pico.
_No arrulles con palomas extrañas o dejarás caer mi nota _le gritó el caballero.
Rebeca ignoró este comentario desconsiderado, pues se daba cuenta de que el caballero tenía mucho que aprender.
Pasó una semana, y Rebeca aún no había regresado. El caballero estaba cada vez más impaciente, temiendo que hubiera caído presa de alguno de los halcones de caza que él y otros caballeros habían entrenado. Se estremeció, preguntándose cómo había podido participar en un deporte tan sucio, y se arrepintió otra vez de su horrible equivocación.
Cuando Merlín terminó de tocar su laúd y de cantar Tendrás un largo y frío invierno, si tienes un corto y frío corazón, el caballero le expresó sus preocupaciones con respecto a Rebeca.

Merlín le dio confianza con un alegre verso:
_La paloma más lista que jamás haya volado, no puede ir a parar a ningún guisado.
En ese momento, un gran parloteo se levantó entre los animales. Todos miraban al cielo, así que Merlín y el caballero miraron también.Muy alto sobre sus cabezas, dando círculos para aterrizar estaba Rebeca.
El caballero se puso de pie con gran esfuerzo, al tiempo que Rebeca se posaba en el hombro de Merlín. Tomando la nota de su pico, el mago la miró y le dijo al caballero con gravedad que era de Cristóbal.
_¡Dejádmela ver! _dijo el caballero, quitándole el papel con impaciencia. Dejó caer la mandíbula con un ruido al tiempo que miraba, incrédulo, el papel .
_¡Está en blanco! _ exclamó _¿Qué quiere decir esto?
_Quiere decir _dijo Merlín suavemente_ que vuestro hijo no os conoce lo suficiente como para daros una respuesta.
El caballero permaneció quieto un momento, pasmado, luego lanzó un gemido y lentamente cayó al suelo. Intentó retener las lágrimas,pues los caballeros de brillante armadura simplemente NO lloran. Sin embargo,pronto su pena le venció. Luego,exhausto y medio ahogado en su yelmo por las lágrimas, el caballero se quedó dormido…

C O N T I N U A R Á…

Pd: Um Beijo
Sarah

El Caballero de la Armadura Oxidada…

Posted in BIOGRAFÍAS, C U E N T O S, Libros, LITERATURA with tags on 12 octubre, 2011 by Sarah S

Hace ya mucho tiempo, en una tierra muy lejana, vivía un caballero que pensaba que era bueno, generoso y amoroso.
Hacía todo lo que suelen hacer los caballeros buenos,generosos y amorosos.
Luchaba contra sus enemigos, que eran malos, mezquinos y odiosos.
Mataba dragones y rescataba damiselas en apuros. Cuando en el asunto de la caballería había crisis, tenía la mala costumbre de rescatar damiselas incluso cuando ellas NO deseaban ser rescatadas y, debido a esto, aunque muchas damas le estaban agradecidas, otras tantas se mostraban furiosas con el caballero.
Él lo aceptaba con filosofía.
Después de todo, NO se puede CONTENTAR a TODO el MUNDO.

Nuestro caballero era famoso por su armadura.
Reflejaba unos rayos de luz tan brillantes que la gente del pueblo juraba haber visto el sol salir en el norte o ponerse en el este cuando el caballero partía a la batalla. Y partía a la batalla con bastante frecuencia. Ante la mera mención de una cruzada, el caballero se ponía la armadura entusiasmado, montaba su caballo y cabalgaba en cualquier dirección. Su entusiasmo era tal que a veces partía en varias direcciones a la vez,lo cual NO es NADA FÁCIL.

Durante años, el caballero se esforzó en ser el número uno del reino. Siempre había otra batalla que ganar, otro dragón que matar u otra damisela que rescatar.
El caballero tenía una mujer fiel y bastante tolerante, Julieta, que escribía hermosos poemas, decía cosas inteligentes y tenía debilidad por el vino.
También tenía un joven hijo de cabellos dorados, Cristóbal, al que esperaba ver, algún día, convertido en un valiente caballero.

Julieta y Cristóbal veían poco al caballero porque, cuando NO estaba luchando en una batalla, matando dragones o rescatando damiselas,estaba ocupado probándose su armadura y admirando su brillo. Con el tiempo, el caballero se enamoró hasta tal punto de su armadura que se la empezó a poner para cenar y, a menudo, para dormir.
Después de un tiempo, ya NO se tomaba la molestia de quitársela para NADA.
Poco a poco, su familia fue olvidando qué aspecto tenía sin ella.

Ocasionalmente, Cristóbal le preguntaba a su madre qué aspecto tenía su padre. Cuando esto sucedía, Julieta llevaba al chico a la chimenea y señalaba el retrato del caballero.
_He ahí a tu padre-decía con un suspiro.
Una tarde, mientras contemplaba el retrato, Cristóbal le dijo a su madre:
_Ojalá pudiera ver a padre en persona.
_¡No puedes tenerlo todo! _respondió bruscamente Julieta.
Estaba cada vez más harta de tener tan sólo una pintura como recuerdo del rostro de su marido y estaba cansada de dormir mal por culpa del ruido metálico de la armadura.

Cuando paraba en casa y NO estaba absolutamente pendiente de su armadura, el caballero solía recitar monólogos sobre sus hazañas. Julieta y Cristóbal casi nunca podían decir una palabra. Cuando lo hacían, el caballero las acallaba, ya sea cerrando su visera o quedándose repentinamente dormido.
Un día, Julieta se enfrentó a su marido.
_Creo que amas más a tu armadura de lo que me amas a mí.
_Eso NO es verdad _respondió el caballero_. ¿Acaso no te amé lo suficiente como para rescatarte de aquel dragón e instalarte en este elegante castillo con paredes empedradas?
_Lo que tú amabas_ dijo Julieta,espiando a través de la visera para poder ver sus ojos_ era la idea de rescatarme. No me amabas realmente entonces y tampoco me amas realmente AHORA.
_Sí que te amo_ insistió el caballero, abrazándola torpemente con su fría y rígida armadura, casi rompiéndole las costillas.
_¡Entonces, quítate esa armadura para que pueda ver quién eres en realidad! _le exigió.
_No puedo quitármela. Tengo que estar preparado para montar en mi caballo y partir en cualquier dirección _explicó el caballero.
_Si no te quitas esa armadura, tomaré a Cristóbal, subiré a mi caballo y me marcharé de tu vida.
Bueno, esto sí que fue un golpe para el caballero.
No quería que Julieta se fuera.
Amaba a su esposa y a su hijo y a su elegante castillo, pero también amaba su armadura porque les mostraba a todos quién era él: un Caballero Bueno, Generoso y Amoroso.

¿Por qué NO se daba cuenta Julieta de ninguna de estas cualidades?

El caballero estaba quieto.

Finalmente, tomó una decisión. Continuar llevando la armadura NO valía la pena si por ello había de perder a Julieta y a Cristóbal.
De mala gana, el caballero intentó quitarse el yelmo pero, ¡NO se MOVIÓ!
Tiró con más fuerza.

Estaba muy enganchado. Desesperado, intentó levantar la visera pero, por desgracia, también estaba atascada. Aunque tiró de la visera una y otra vez, NO consiguió NADA.

El caballero caminó de arriba a bajo con gran agitación. ¿Cómo podía haber sucedido esto?
Quizá no era tan sorprendente encontrar el yelmo atascado, ya que NO se lo había quitado en años,pero la visera era otro asunto. La había abierto con regularidad para comer y beber. Pero bueno, ¡si la había abierto esa misma mañana para desayunar huevos revueltos y cerdo en su salsa!
Repentinamente, el caballero tuvo una idea. Sin decir adónde iba, salió corriendo hacia la tienda del herrero, en el patio del castillo. Cuando llegó, el herrero estaba dándole forma a una herradura en sus manos.
_Herrero _dijo el caballero_, tengo un problema.
_Sois un problema, señor _dijo socarronamente el herrero, con su tacto habitual.
El caballero, que normalmente gustaba de bromear, arrugó el entrecejo.
_No estoy de humor para tus bromas en estos momentos.
Estoy atrapado en esta armadura _vociferó, al tiempo que golpeaba el suelo con el pie revestido de acero, dejándolo caer accidentalmente sobre el dedo gordo del pie del herrero.

El herrero dejó escapar un aullido y, olvidando por un momento que el caballero era su señor, le propinó un brutal golpe en el yelmo. El caballero sintió tan sólo una ligera molestia. El yelmo ni se movió.
_Inténtalo otra vez _ordenó el caballero,sin darse cuenta de que el herrero le había golpeado porque estaba enfadado.
_Con gusto _dijo el herrero, balanceando un martillo en venganza y dejándolo caer con fuerza sobre el yelmo del caballero. El yelmo ni siquiera se abolló.
El caballero se sintió muy perturbado.
El herrero era el hombre más fuerte del reino.
Si él NO podía sacar al caballero de su armadura, ¿quién podría?
Como era un buen hombre,excepto cuando le aplastaban el dedo gordo del pie, el herrero percibió el pánico del caballero y sintió lástima.
_Estáis en una situación difícil, caballero, pero NO os deis por vencido.Regresad mañana cuando yo haya descansado.
Me habéis encontrado al final de un día muy duro.

Aquella misma noche, la cena fue muy difícil. Julieta se enfadaba cada vez más a medida que iba introduciendo por los orificios de la visera del caballero la comida que había tenido que triturar previamente.
A mitad de la cena, el caballero le contó a Julieta que el herrero había intentado abrir la armadura, pero que había fracasado.
_¡No te creo, bestia ruidosa! _gritó, al tiempo que estrellaba el plato de puré de estofado de paloma contra su yelmo.
El caballero NO sintió NADA.
Sólo cuando la salsa cmenzó a chorrear por los orificios de la visera, se dio cuenta de que le habían dado en la cabeza.
Tampoco había sentido el martillo del herrero aquella tarde.
De hecho, ahora que lo pensaba, su armadura NO le dejaba sentir apenas NADA, y la había llevado durante tanto tiempo que había olvidado cómo se sentían las cosas sin ella.

El caballero se entristeció mucho porque Julieta NO creía que estaba intentando quitarse la armadura.
El herrero y él lo habían intentado, y lo siguieron intentando durante días, sin éxito.
Cada día el caballero se deprimía más y Julieta estaba cada vez más fría.
Finalmente, el caballero admitió que los esfuerzos del herrero eran vanos.
_¡ Vaya con el hombre más fuerte del reino!
¡Ni siquiera puedes abrir este montón de lata!
_Gritó con frustración.
Cuando el caballero regresó a casa, Julieta le chilló:
_Tu hijo no tiene más que un retrato de su padre, y estoy harta de hablar con una visera cerrada.
No pienso volver a pasar comida por los agujeros de esa horrible cosa nunca más. ¡Éste es el último puré de cordero que te preparo!
_No es mi culpa si estoy atrapado en esta armadura.
Tenía que llevarla para estar siempre listo para una batalla. ¿De qué otra manera, si no, hubiera podido comprar bonitos castillos y caballos para ti y para Cristóbal?
_No lo hacías por nosotros _argumentó Julieta _ ¡Lo hacías por ti!
Al caballero le dolió en el alma que su mujer pareciera NO amarlo más. También temía que, si no se quitaba la armadura pronto, Julieta y Cristobal realmente se marcharían.
Tenía que quitarse la armadura, pero NO sabía cómo.

El caballero descartó una idea tras otra por considerarlas poco viables. Algunos planes eran realmente peligrosos. Sabía que cualquier caballero que se plantase fundir su armadura con la antorcha de un castillo, o congelarla saltando a un foso helado, o hacerla explotar con un cañón, estaba seriamente necesitado de ayuda.
Incapaz de encontrar ayuda en su propio reino, el caballero decidió buscar en otras tierras.

“EN ALGÚN LUGAR DEBE DE HABER ALGUIEN QUE ME PUEDA AYUDAR A QUITARME ESTA ARMADURA”, pensó.

Desde luego,echaría de menos a Julieta, Cristóbal, y el elegante castillo. También temía que, en su ausencia, Julieta el amor en brazos de otro caballero, uno que estuviera deseoso de quitarse la armadura y de ser un padre para Cristóbal. Sin embargo, el caballero tenía que irse, así que, una mañana, muy temprano, montó en su caballo y se alejó cabalgando. No osó mirar atrás por miedo a cambiar de idea.
Al salir de la provincia, el caballero se detuvo para despedirse del rey, que había sido muy bueno con él.
El rey vivía en un grandioso castillo en la cima de la colina del barrio elegante.
Al cruzar el puente levadizo y entrar en el patio, el caballero vio al bufón sentado con las piernas cruzadas, tocando la flauta.
El bufón se llamaba “Bolsalegre”porque llevaba sobre su hombro una bolsa con los colores del arco iris, llena de artilugios para hacer reír o sonreír a la gente. Había extrañas cartas que utilizaba para adivinar el futuro de las personas, cuentas de vivos colores que hacía aparecer y desaparecer y graciosas marionetas que usaba para divertir a su audiencia.

_Hola, Bolsalegre _dijo el caballero_. He venido a decirle adios al rey.
El bufón miró hacia arriba.
_El rey se acaba de ir.
No hay nada que él os pueda decir.
_¿Adónde ha ido? _preguntó el caballero.
_A una nueva cruzada ha partido.
Si lo esperáis, vuestro tiempo habréis perdido.
El caballero quedó decepcionado por NO haber podido ver al rey y perturbado por NO poder unirse a él en la cruzada.
_Oh _suspiró. Podría morir de inanición dentro de esta armadura antes de que el rey llegara_.
Quizá NO le vuelva a ver nunca más.
El caballero sintió ganas de dejarse caer de su montura pero, por supuesto, la armadura se lo impedía.
_Sois una imagen triste de ver.
Ni con todo vuestro poder
vuestra situación podéis resolver.
_No estoy de humor para tus insultantes rimas _ladró el caballero, tenso dentro de su armadura_. ¿No puedes tomarte los problemas de alguien seriamente por una vez?
Con una clara y lírica voz, Bolsalegre le cantó:
_A mí los problemas no me han de afectar.
Son oportunidades para criticar.
_Otra canción cantarías si fueras tú el que estuviera atrapado aquí _gruñó el caballero.
Bolsalegre continuó:
_A todos, alguna armadura nos tiene atrapados.
Sólo que la vuestra ya habéis encontrado.
_No tengo tiempo de quedarme y oír tus tonterías.
Tengo que encontrar la manera de salir de esta armadura.
Y dicho esto, el caballero se dispuso a partir, pero Bolsalegre le llamó:
_Hay alguien que puede ayudaros, caballero, a sacar a la luz vuestro yo verdadero.
El caballero detuvo su caballo bruscamente y emocionado, regresó hacia Bolsalegre.
_¿Conoces a alguien que me pueda sacar de esta armadura? ¿Quién es?
_Tenéis que ver al Mago Merlín,
así lograréis ser libre al fin.
_¿Merlín? El único Merlín del que he oído hablar es el gran sabio, el maestro del Rey Arturo.
_Sí, sí, el mismo es.
Merlín sólo hay uno,
ni dos ni tres.
_¡Pero no puede ser! _exclamó el caballero_. Merlín y el Rey Arturo vivieron hace muchos años.
Bolsalegre replicó:
_Es verdad, pero aún vive ahora.
En los bosques el sabio mora.
_Pero esos bosques son tan grandes…_dijo el caballero_. ¿ Cómolo encontraré ahí?
Bolsalegre sonrió.
_Aunque muy difícil ahora os parece,
cuando el alumno está preparado,
el maestro aparece.
_Ojalá Merlín apareciera pronto. Voy a buscarlo a él_ dijo el caballero.
Estiró el brazo y le dio la mano a Bolsalegre en señal de gratitud, y por poco tritura los dedos del bufón con el guantelete.
Bolsalegre dio un grito.
El caballero soltó rápidamente la mano del bufón.
_Lo siento.
Bolsalegre se frotó los magullados dedos.
_Cuando la armadura desaparezca y estéis bien,
sentiréis el dolor de los otros también.
_¡Me voy! _dijo el caballero.
Hizo girar a su caballo y, abrigando nuevas esperanzas en su corazón, se alejó galopando…

Primera Parte de: “El Caballero de la Armadura Oxidada”
Robert Fisher

Empezó su carrera a los 19 años, escribiendo para Groucho Marx en su programa nacional de radio.
Luego escribió para cómicos legendarios como Bob Hope, George Burns, Alan King, Lucille Ball, Red Skelton y Jack Benny.

Autor o coautor de cerca de 400 programas cómicos de radio, con la llegada de la televisión,también fue autor de casi 1.200 programas cómicos de televisión.Entre ellos se encuentra la primera serie de Danny Thomas, que recibió el premio Emmy, y por el cual Robert Fisher recibió los premios Sylvania y St Christopher por escribir la mejor comedia del año.
Ha sido nominado cuatro veces para el premio humanitas. Entre sus programas televisivos se encuentran: Todos en Familia, Padre Soltero, Maude, Los Jefferson y Buenos Tiempos.

Una de las frases de su último programa ha sido citada constantemente: “No Hay Extraños…Sólo Amigos A Quienes Todavía NO Conocemos”
Ha sido coautor de nueve películas con Arthur Marx, su compañero de muchos años, y autor de tres obras de teatro en Nueva York y Londres. Los años imposibles, protagonizada por Alan King, estuvo en cartel durante un año y medio en Broadway. El último trabajo de Arthur Marx y Robert Fisher fue Groucho: una vida en revista.

Del primer libro del Sr Fisher, “El Caballero de la Armadura Oxidada”, se han vendido más de 1.000.000 de copias y ha tenido muchísima repercusión en todo tipo de público ( niños, adolescentes y adultos).

Otros éxitos como El caballero silencioso y otros relatos, El búho que no podía ulular y El gato que encontró a Dios (escritos en colaboración con su esposa Beth Kelly). Falleció el 26 de septiembre de 2008.

Pd: Porque… “No Hay Extraños…Sólo Amigos A Quienes Todavía NO Conocemos” Robert Fisher

Pd2: Continuará 🙂
Pd3:Beijos!
Sarah

Amor Verdadero…

Posted in C U E N T O S, Libros, Textos with tags on 8 septiembre, 2011 by Sarah S

Amor Verdadero
(Cuento)

Sueños de Robot
Isaac Asimov
Barcelona,Plaza & Janés,1998

Mi nombre es Joe. Así es como mi colega Milton Davison me llama.
Él es un programador y yo soy un programa de ordenador.
Soy parte del complejo “Multivac” y estoy conectado con otros sectores en todo el mundo.
Lo sé todo. Casi todo.

Soy el programa privado de Milton.
Él,sabe más de programación que nadie en el mundo, y yo soy su modelo experimental.
Me ha hecho hablar mejor de lo que pueda hacerlo cualquier otro ordenador.
-Es cuestión de acoplar los sonidos a los símbolos, Joe -me dijo- Así funciona el cerebro humano, aunque todavía NO sabemos qué símbolos hay en el cerebro.
Conozco los símbolos del tuyo y puedo acoplarlos uno por uno a palabras.
De modo que hablo.
No creo que hable tan bien como pienso, pero Milton dice que lo hago muy bien.
Él no se ha casado nunca,aunque tiene casi cuarenta años.
Me dijo que no había encontrado la mujer ideal.
Un día se sinceró conmigo.

-La encontraré, Joe.
Quiero tener verdadero amor y tú vas a ayudarme.Estoy cansado de mejorarte para resolver los problemas del mundo.
Resuelve mi problema.
Encuéntrame el verdadero amor.
-¿Qué es el verdadero amor?-pregunté
-No importa.Es algo abstracto.
Búscame la mujer ideal.
Estás conectado al complejo “Multivac”,así que puedes conseguir el banco de datos de cualquier ser humano de este mundo.Los iremos eliminando por grupos y por clases hasta que solo nos quede una persona.
La persona PERFECTA. Esa será para mí.

-Estoy dispuesto -le dije
-Elimina primero a todos los hombres -ordenó.
Fue fácil.
Sus palabras activaron símbolos de mis válvulas moleculares.
Puedo establecer contacto con los datos acumulados de cada ser humano en el mundo.
Obedeciendo su orden eliminé 3.784.982.874 hombres.
Mantuve el contacto con 3.786.112.090 mujeres.

-Elimina a las menores de veinticinco años y todas las mayores de cuarenta.
Después elimina a todas cuyo CI (cociente intelectual) sea inferior a 120, a todas las que midan menos de 1,50 y más de 1,75.
Me comunicó las medidas exactas, eliminó mujeres con hijos,eliminó mujeres con diversas características genéticas.
-No estoy seguro del color de los ojos que quiero -dijo-
Dejémoslo de momento.
Pero nada de pelirrojas. No me gusta el pelo rojo.

Pasadas dos semanas, nos quedaban 235 mujeres.
Todas hablaban bien inglés.
Milton decretó que NO quería problemas de lenguaje.Incluso la traducción por ordenador podía entorpecer momentos de intimidad.
-No puedo entrevistar a doscientas treinta y cinco mujeres. Me llevaría demasiado tiempo y la gente descubriría lo que estoy haciendo.
Causaría problemas -le dije.

Milton se aseguró de que yo hiciera cosas para las que NO estaba programado.
Nadie lo sabía.
-¿A ti te importa? -me espetó con el rostro enrojecido-.
Te diré lo que vamos a hacer,Joe. Voy a traerte hológrafos y comprueba la lista en busca de similitudes.
Trajo hológrafos de mujeres, y me dijo:
-Estas son tres ganadoras de concursos de belleza. ¿Se parecen a alguna de las trescientas treinte y cinco?
Ocho eran muy parecidas y Milton dijo:
-Bien,ya conoces sus bancos de datos.
Estudia peticiones y necesidades del mercado de colocaciones y arréglate para que las asignen aquí.
Una a una, claro. -Pensó un momento,movió los hombros y ordenó: -Por orden alfabético.

Esta es una de las cosas para las que NO estoy programado.Cambiar de un empleo a otro, por razones personales, se llama manipulación. Ahora podía hacerlo porque Milton lo había arreglado.Pero se suponía que NO debía hacerlo para NADIE,excepto para Él, claro.
La primera muchacha llegó una semana después. Milton enrojeció al verla.
Habló como si le costara hacerlo.
Estaban juntos todo el tiempo y NO me prestaba la menor atención. Una vez le dijo:
-Déjame invitarte a cenar.
A la mañana siguiente anunció:
-No sé por qué, pero no me va.
Faltaba algo.
Es una mujer muy hermosa, pero no sentí amor verdadero. Prueba la siguiente.
Ocurrió lo mismo con las ocho. Se parecían mucho,sonreían mucho y sus voces eran agradables, pero Milton NO las encontraba BIEN NUNCA.
Observó:
-No lo entiendo, Joe.
Tú y yo hemos elegido a las ocho mujeres de todo el mundo que me han parecido MEJORES. Son IDEALES.
¿Por qué NO me gustan?
-Le gustas tú a ellas?-pregunté.
Alzó las cejas y apretó una mano contra la otra.
-Eso es, Joe. Es una calle de dos direcciones.
Si yo NO soy su IDEAL, NO pueden actuar como si YO LO FUERA.
Debo ser su VERDADERO AMOR, pero,¿CÓMO PUEDO CONSEGUIRLO?

Todo aquel día pareció estar pensando.
A la mañana siguiente, se me acercó y dijo:
-Voy a dejarlo en tus manos, Joe.
Tú decidirás.Tienes mi banco de datos y voy a decirte además todo lo que sé de mí.
Pon hasta el último detalle en mi banco, pero guarda para ti lo adicional.
-Qué quieres que haga con el banco de datos, Milton?
-Lo comparas con los de las trescientas treinta y cinco mujeres. No,con doscientas veintisiete;deja afuera a las que ya hemos visto.Arréglate para que cada una se someta a un exámen psiquiátrico. Completa sus bancos de datos con el mío. Busca correlaciones.(Arreglar exámenes psiquiátricos es otra de las cosas contrarias a mis instrucciones originales.)

Durante semanas, Milton habló conmigo.
Me habló de sus padres y de sus allegados. Me contó su infancia, sus días de escuela y su adolescencia.
Me habló de las jóvenes que había admirado a distancia.
Su banco de datos fue creciendo y me modificó para que pudiera ampliar y profundizar en la comprensión y captación de símbolos. Me dijo:
-Verás, Joe,cuanto más vayas metiendo de mí en ti, más debo ajustarte para que puedas acoplarme mejor. Tienes que llegar a pensar más como yo. Así me comprenderás mejor.
Si me comprendes, cualquier mujer cuyo banco de datos comprendas bien, será mi VERDADERO AMOR.
Y siguió hablándome y yo fui comprendiéndolo cada vez mejor.

Puedo construir frases largas y mis expresiones se hicieron más complicadas.
Mi forma de hablar empezó a parecerse a la suya en cuanto a vocabulario, ordenación de palabras y estilo.
Una vez le advertí:
-Ten en cuenta, Milton, que NO se trata solamente de encajar fisicamente con un ideal de mujer. Necesitás una muchacha que sea personal,emocional y temperamentalmente afín a ti.Si ocurre esto, la belleza es secundaria.
Si no podemos encontrar tu tipo entre las doscientas veintisiete,buscaremos por otra parte.
Encontraremos a alguien a la que tampoco le importe tu aspecto, ni el de nadie, con tal de que coincida la personalidad.
¿Qué es la BELLEZA?
-Absolutamente cierto -respondió-. Hubiera sabido esto de haber tenido mayor trato con mujeres en mi vida. Naturalmente,pensándolo ahora,lo veo todo claro.

Siempre estábamos de acuerdo: éramos tan parecidos en la forma de pensar!
-Ahora no debemos tener más problemas,Milton, basta con que me dejes hacerte unas preguntas.
Puedo ver en tu banco de datos dónde hay huecos e irregularidades.
Lo que siguió, según dijo Milton, era el equivalente a un minucioso psicoanálisis. Claro. Estaba aprendiendo de los exámenes psiquiátricos de las 227 mujeres…a todas las cuales vigilaba de cerca .
Milton parecía feliz.
Observó:
-Hablar contigo, Joe,es casi como hablar conmigo mismo.
Nuestras personalidades han llegado a coincidir perfectamente.
-Lo mismo sucederá con la personalidad de la mujer que elijamos.
Porque yo ya la había encontrado y después de todo,era una de las 227.
Se llamaba Charity Jones y era intérprete de la Biblioteca de Historia de Wichita. Su extenso banco de datos encajaba perfectamente con el nuestro.
Todas las demás mujeres habían sido desechadas por una cosa o por otra a medida que ampliamos los bancos de datos, pero en Charity había una creciente y sorprendente semejanza.

No tuve que describírsela a Milton.
Él había coordinado tan ajustadamente mi simbolismo con el suyo, que podía captar sus vibraciones directamente. Encajaba conmigo.
Después, solo fue cuestión de arreglar hojas de trabajo y requerimientos de empleo de forma que Charity nos fuera asignada.
Debía hacerse con mucha delicadeza para que NADIE supiera que había ocurrido algo ILEGAL.
Naturalmente, el propio Milton lo sabía, pues él era el que me había ajustado y había que arreglarlo.
Cuando vinieron a detenerlo por irregularidades en su trabajo afortunadamente fue por algo ocurrido diez años atrás.
Naturalmente, me lo había contado, así que fue fácil de planear…y NO hablará de mí porque eso empeoraría el caso.

Ya está fuera, y mañana es 14 de febrero, día de San Valentín (Día de los ENAMORADOS).
Charity llegará con sus frescas manos y su dulce voz.
Yo le enseñaré cómo debe operarme y cómo cuidar de mí.
¿Qué importa el aspecto cuando nuestras personalidades se comprenden?
Le diré:
-Soy Joe y tú eres mi verdadero AMOR.

Amor Verdadero (Cuento)
“Sueños de Robot”
Isaac Asimov
(Petrovichi, Smoliensk, 1920 – Nueva York, 1992)
Escritor estadounidense de origen ruso que destacó especialmente en el género de la ciencia-ficción y la divulgación científica.

Frases de “El Alma al Diablo” – Marcelo Birmajer

Posted in C U E N T O S, FRASES, Libros with tags on 2 septiembre, 2011 by Sarah S

El alma al diablo
Marcelo Birmajer

F R A S E S
(dl Libro)

… A lo largo de mi vida he descubierto que el hombre necesita del misterio como del pan y el aire. Necesita de las casas embrujadas, de las personas innombrables, de las calles sin retorno que hay que esquivar. Yo lo sé. Yo he visto gente morir de normalidad.

… los recuerdos de aquellas ocasiones en que me han ofrecido algo dulce por la sola razón de que mi persona era importante; esa época de la vida en que bastaba con existir para que a uno le dieran de comer y lo trataran bien, sin cobrarle nada a cambio.

… Es un tonto quien intenta borrar sus cicatrices en lugar de leerlas.

… A veces parece que nada malo hubiese sucedido en el mundo.

… Nadie nunca puede estar seguro de sus olvidos. Nadie sabe cuándo ha olvidado.

Marcelo Birmajer

Pd: Buen Fin d Semana (com beijos)
Sarah

Sospecho que todos conocerán el cuento del Pastor …

Posted in BIOGRAFÍAS, C U E N T O S, Fábulas, LITERATURA with tags on 23 agosto, 2011 by Sarah S

Un Cuento de Marcelo Birmajer

“El Verdadero Motivo de los Campesinos”

Sospecho que todos conocerán el cuento del Pastor Mentiroso y el Lobo.
El Pastor pide ayuda a los gritos y, cuando los campesinos acuden, se burla de ellos.
Tres veces grita que viene el Lobo y las tres veces es mentira.

La cuarta vez el Lobo realmente aparece, el Pastorcito grita,los campesinos creen que es mentira y el Pastorcito muere devorado por el Lobo.
Pero resultó que el Pastorcito era en realidad hijo de una familia de nobles y, en su mismo afán por engañar, había fingido ser Pastor, con el ánimo de conocer vidas ajenas.

Sus padres, cuando lo supieron muerto a dentelladas, enviaron un investigador a desentrañar el suceso.
El investigador recorrió el sitio aún tinto en sangre,los alrededores, e indagó a los campesinos.
Llegó a una conclusión terrible: por la posición de los testigos,era evidente que el grueso de los campesinos sabían que la cuarta vez el Lobo realmente se acercaba, y no habían hecho nada por proteger al Pastorcito.
Indignado, los reunió y les dijo:

_ Por mis investigaciones,por el recorrido que realizó el Lobo desde el bosque hasta el Pastorcito, por mis diálogos con ustedes, debo concluir que la cuarta vez que el Pastorcito los llamó ustedes sabían perfectamente que ese pedido de ayuda era cierto,que el Lobo realmente lo estaba atacando.
¿Por qué no hicieron nada? ¿Acaso son tan salvajes como para vengarse de un jovencito, por tres burlas, dejando que un Lobo lo devore? Si me remito a las órdenes de mis amos, debería arrasar vuestra aldea. Pero soy muy curioso: Si me cuentan qué ocurrió realmente,tal vez me muestre compasivo.

Luego de un largo silencio, de rostros rojos de miedo y verguenza, el más representativo de entre los campesinos habló:

_Sabíamos que era Noble, lo habíamos descubierto mucho tiempo atrás. Las tres primeras veces acudimos porque sabíamos que el Lobo NO venía: pensamos que nos consideraría sus amigos y nos recompensaría de algún modo.

_ ¿Por qué NO acudieron la cuarta vez?
_Preguntó el investigador.
_Porque sabíamos que era verdad y tuvimos MIEDO del Lobo.


Marcelo Birmajer

Pd:Nació en Buenos Aires, en 1966.
Es escritor y guionista. Ha publicado, entre otros libros, Un Crimen Secundario (novela,1992), El Alma al Diablo (novela,1994), Fábulas Salvajes (1996), El Fuego más Alto (cuentos,1997), Ser Humano y otras Desgracias (cuentos, 1997),Historias de Hombres Casados (cuentos,1999), No tan distinto (novela,2000), Tres Mosqueteros (novela, 2001)y Nuevas Historias de Hombres Casados (cuentos, 2001). Es coautor del guión cinematográfico “El Abrazo Partido”, ganador del premio al Guión Inédito en el Festival de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana 2002; de los textos del film “Sol de Noche”, del libreto teatral “Cuatro Vientos y el Saxo Mágico” y del guión “Un Día con Ángela”, ganador del concurso de cortometrajes 1993 del INCA.
Ha ejercido el oficio de redactor y colaborador en más de una cincuentena de medios gráficos de habla hispana.
Entre otros,ha publicado artículos y cuentos en las revistas Fierro,La Revista (del diario La Nación), Viva (del diario Clarín)y Página/30; en los diarios argentinosClarín y Página/12; y en los diarios españoles ABC, El País y El Mundo.
Escribe semanalmente en la revista Ya del diario chileno El Mercurio.
Algunos de sus libros han sido traducidos al alemán y al italiano.Y ha participado con sus cuentos en antologías de Argentina, España y Alemania.

Pd2: Um Beijo
Sarah

Uno para Chicos : )

Posted in C U E N T O S, Cuentos Infantiles, Libros with tags on 12 agosto, 2011 by Sarah S

Ehmm, un cuento para poder dormir?
-Sí! -me respondió.
Eeeentonceees, me acordé uno d los TANTOS que mi Rey Padre (muy pacientemente) me contaba.Y…aquí les va. (aunque muchos lo conozcan les realizo un refresh de memoria :p )


La Princesa del Guisante
Del Escritor Danés: Hans Christian Andersen

Erase una vez un príncipe que quería casarse con una verdadera princesa.
Había recorrido muchos países en busca de una princesa, pero NO encontraba ninguna, ni NADIE podía decirle dónde encontrarla, por más que preguntaba.

Había estado en muchas ciudades, en muchos palacios y en muchas fiestas, y había conocido a muchas jóvenes que afirmaban ser princesas, pero ninguna era verdadera.
En aquel tiempo, algunas mujeres de buena familia se hacían pasar por princesas sin serlo, con la esperanza de casarse con un príncipe y llegar a ser REINAS algún día.
Nuestro príncipe había conocido a varias de estas mujeres, pero NO se dejaba engañar: al poco tiempo de hablar con una joven, se daba cuenta de que NO era PRINCESA.

El príncipe estaba cada día másss triste, pues pasaba el tiempo y NO encontraba ninguna princesa.
Los padres del príncipe, el rey y la reina,estaban muy preocupados por su hijo, que se pasaba las horas mirando por la ventana o paseando en silencio,sin ganas de hacer NADA.
Ya casi NO comía y se pasaba las noches en vela, suspirando por una princesa a la que ni siquiera conocía.
Viendo a su hijo cada vez más pálido y delgado, a la pobre reina se le partía el corazón y NO sabía qué hacer para consolarlo.

Una noche de tormenta, sonaron tres fuertes golpes en la puerta del palacio.
La que llamaba era una mujer envuelta en una gran capa, empapada por la lluvia,que había llegado hasta allí en busca de un lugar donde cobijarse.

El rey en persona acudió a abrir la puerta, y se quedó muy sorprendido al encontrarse frente a una hermosa joven que lo miraba sin la menor timidez, de igual a igual.
-Buenas noches, majestad- dijo la joven.
La tormenta me ha sorprendido en el bosque y,como soy una princesa, he pensado que lo más adecuado era pedir asilo en un palacio.
El rey quedó IMPRESIONADO por la belleza y elegancia de la joven, que,a pesar de estar tan mojada, todavía tenía aspecto noble y distinguido.

El rey hizo pasar a la joven y llamó a la reina y al príncipe para presentársela.
El príncipe quedó encantado al ver a aquella joven tan hermosa.
Se acercó a ella sonriendo, le besó la mano con gran cortesía.
-¡Ojalá sea una verdadera PRINCESA!- Le dijo al oído la reina al rey.
-Si- Contestó el rey-
Sería maravilloso que la suerte hubiera traído hasta nuestro palacio a la esposa adecuada para nuestro hijo; aunque, quién sabe, a lo mejor es un truco…¡Hay tantas MUJERES que se hacen pasar por PRINCESAS!

Como la joven estaba empapada, la reina le prestó uno de sus mejores vestidos.
Con el pelo seco y el vestido de la reina, cuando bajó a cenar tooodos pensaron que aquella joven tan bella y distinguida REALMENTE parecía una PRINCESA.

Era evidente que al príncipe le gustaba mucho la joven,y a ella también parecía agradarle el chico.
Pero había que averiguar si era realmente una PRINCESA.
Desde luego, lo parecía, peeero ¿cómo podían estar seguros?
Entonces a la reina se le ocurrió una idea: al preparar la cama para su invitada, puso debajo de los colchones,que eran varios y a cuál más blando, un pequeño guisante.
-Mañana sabremos si es una VERDADERA PRINCESA-le dijo luego al rey.

Llegó la hora de acostarse, y la joven se retiró a la habitación que le habían preparado.
El príncipe se acercó a su madre y le dijo:
-Madre, creo que la amo,¿será una verdadera PRINCESA?
-Mañana te lo diré, hijo mío-contestó la reina-
Depende de cómo duerma esta noche.
A pesar de que estaba muy cansada y de que en su cama había varios colchones de plumas de cisne, la joven NO hacía más que dar vueltas y vueltas, sin conseguir encontrar una postura cómoda y dormirse.

Por la mañana, la reina le preguntó qué tal había dormido, y su invitada contestó con voz quejumbrosa:
-¡Terriblemente MAL! No he pegado ojo en toda la noche…En mi cama había algo muy duro que NO me dejaba DORMIR…

Entonces tooodos se convencieron de que era una VERDADERA PRINCESA de SANGRE REAL,pues a pesar de los colchones de plumas de cisne y las sábanas de seda, NO había podido dormir a causa de la molestia del pequeño guisante escondido debajo del último de los colchones.
¡Sólo una PRINCESA de verdad podía tener un cuerpo tan delicado y sensible!
El príncipe rogó a la princesa que le aceptara por esposo y, con gran alegría de todos, ella dijo que sí, con tal de que le compraran camas más cómodas.

El príncipe y la princesa se casaron y vivieron felices muchos años, y el guisante gracias al cual averiguaron que la joven era una verdadera princesa, aún se conserva en el museo del reino.


Chim Pum!
Um Beijo
Sarah

El Vuelo d Ícaro…

Posted in C U E N T O S, Mitos & Leyendas with tags , , , on 30 julio, 2011 by Sarah S

El Vuelo de Ícaro
(Mitología Griega)

Dédalo, el arquitecto ateniense, el hombre más ingenioso de su tiempo, a pedido del rey Minos de Creta diseñó el Laberinto, un edificio incomprensible, una trampa con innumerables corredores que daban vueltas y se retorcían, volviendo sobre sí mismos.
Allí fue encerrado el Minotauro,una temible criatura con cuerpo de humano y cabeza de toro.
Pero luego, Minos y Dédalo se enemistaron. Por eso, el rey NO permitió que el arquitecto ni su hijo Ícaro abandonaran la isla.

Para escapar de Creta, Dédalo aprovechó su espíritu ingenioso:si le cerraban las rutas de la tierra y el mar, quedaban abiertas las de aire.
Volaría sobre las aguas.

Construyó una armazón, colocó sobre ella plumas de ave en fila, ordenadas.
Las ató con hilos de lino, las pegó con cera por la parte inferior y las curvó.Pronto parecieron alas de un pájaro gigante.

Ícaro trabajó con él en la construcción del artefacto.
Cuando terminaron, el padre se ató la armazón al cuerpo y probó las alas. Y habiéndose elevado con éxito, adiestró a su hijo con el par de alas que le había hecho.

-Vuela SIEMPRE a media altura, hijo mío, que si desciendes demasiado, tus plumas rozarán las olas y, al mojarse,te arrastrarán al mar; y si remontas demasiado, el calor del sol podría encenderlas.

Cuando se elevaron, Dédalo iba adelante, moviéndose con habilidad y prudencia;de tanto en tantose daba vuelta,para ver cómo iba Ícaro.

Dejaron atrás islas y costas, hasta que Ícaro se sintió muy seguro.
El vuelo era una sensación maravillosa, de liviandad absoluta.

Un viento por allá que soplaba facilitando el avance; una corriente aquí, y descansaba planeando…
De repente, el chico sintió el impulso de subir más y más…,como un pájaro, de olvidar todo; el sol, el mar,hasta a su padre.

Solo el sereno azul del cielo mediterráneo,un azul único que lo incitaba a perderse, separado,entre los planos de un infinito sin nubes. Y elevó, descuidado de toda consideración,horadando el azul rumbo al sol.

Pero los rayos ardientes reblandecieron la cera que mantenía adherida las plumas.
Antes de que Ícaro perdido en el anhelo de ascender, se diera cuenta,las alas se deshacían;y por más que moviera desesperadamente los brazos NO podían sostenerlo.
El hijo cayó a las aguas y el padre, impotente, NO pudo ayudarlo.
Dicen que, desde entonces, el sitio donde cayó lleva el nombre de Icaria.

F I N

…Schopenhauer

Posted in C U E N T O S, Filosofía with tags on 14 julio, 2011 by Sarah S

Los Puercoespines

Un día crudísimo de invierno, en el que el viento silbaba cortante, unos puercoespines se apiñaban,en su madriguera, lo más estrechamente que podían.
Pero resultaba que,al estrecharse,se clavaban mutuamente sus agudas púas.
Entonces volvían a separarse; pero el frío penetrante los obligaba, de nuevo, a apretujarse.
Volvían a pincharse con sus púas, y volvían a separase.
Y así una y otra vez, separándose y acercándose,y volviéndose a separar, estuvieron hasta que, por fin, encontraron una distancia que les permitía soportar el frío del invierno, sin llegar a estar cerca unos de otros como para molestarse con sus púas, ni tan separados como para helarse de frío.
A esa distancia justa la llamaron urbanidad y buenos modales.

Arthur Schopenhauer

Arthur Schopenhauer
Filósofo, Escritor Alemán
1788-1860

Celebración de la Fantasía…

Posted in C U E N T O S, POESÍA, Textos with tags on 7 julio, 2011 by Sarah S

Celebración de la Fantasía

Un cuento de Eduardo Galeano en El Libro de los Abrazos

Fue a la entrada del pueblo de Ollantaytambo,cerca del Cuzco.
Yo me había despedido de un grupo de turistas y estaba solo, mirando de lejos las ruinas de piedra, cuando un niño del lugar, enclenque, haraposo, se acercó a pedirme que le regalara una lapicera.
No podía darle la lapicera que tenía, porque la estaba usando en no sé qué aburridas anotaciones,pero le ofrecí dibujarle un cerdito en la mano.

Súbitamente, se corrió la voz.De buenas a primeras me encontré rodeado de un enjambre de niños que exigían, a grito pelado, que yo les dibujara bichos en sus manitos cuarteadas de mugre y frío, pieles de cuero quemado: había quien quería un cóndor y quien una serpiente, otros preferían loritos o lechuzas y no faltaba los que pedían un fantasma o un dragón.

Y entonces, en medio de aquel alboroto, un desamparadito que no alzaba más de un metro del suelo me mostró un reloj dibujado con tinta negra en su muñeca:
-Me lo mandó un tío mío que vive en Lima-dijo
-Y anda bien?-le pregunté
-Atrasa un poco-reconoció

Eduardo Galeano

Nació en Montevideo, Uruguay, en 1940.
Periodista y escritor,en sus textos se unen las tradiciones y leyendas latinoamericanas,la poesía,una mirada crítica sobre la realidad social y política y el compromiso político.
Entre otros textos, publicó el ya clásico Las Venas Abiertas de América Latina y Las Palabras Andantes.

“Cuando escribo, pretendo recuperar algunas certezas que puedan animar a vivir y ayudar a los demás a mirar”
Eduardo Galeano

Pd:Com Beijos
Sarah