Archivo para Antoine De Saint Exupery

Antoine De Saint Exupery

Posted in BIOGRAFÍAS, Música with tags on 23 junio, 2011 by Sarah S

Antoine De Saint Exupery

Escritor y aviador francés, autor del libro “El Principito”, una bella historia filosófica, con énfasis en la crítica social y el mundo adulto. Antoine perteneció a una familia noble de Lyon, siendo su padre, Jean de Saint Exupery, un ejecutivo de una compañía de seguros y su madre, Marie de Fronscolombe, una persona de gran sensibilidad artística. En 1909 fallece el padre, hecho que obligó a la familia a trasladarse al castillo de su tía, ubicado en la localidad de Saint-Maurice-de-Remens (Le Mans), donde Antoine vivió una infancia muy feliz. Saint Exupery estudia con los jesuitas en Villefranche y más tarde en Suiza en un colegio marianista de Friburgo, ciudad en la cual habita dos años, entre 1915 y 1917. En 1931, Saint Exupery se casó con Consuelo Suncin Sandoval de Gómez, una escritora y artista salvadoreña, que fue modelo para la “rosa temperamental” en El principito (1943). Comenzó trabajando en la sociedad Aéropostale de Pierre-Georges Latécoère, entre Toulouse (Francia) y Dakar (Senegal).

Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), escapó a la ciudad de Nueva York (EEUU), pero volvería poco más tarde para volar junto a las fuerzas aliadas en un escuadrón instalado en el área del Mediterráneo. El 31 de julio de 1944, durante una misión de reconocimiento en el sur de Francia, Antoine De Saint Exupery a bordo del avión “Lightning P38” deja de ser visto por los radares y nunca más se supo de él, cubriendo para siempre al escritor y piloto de misterio y romanticismo.

El Principito (1943)
El Aviador (1926)
Piloto de Guerra (1942)
Correo del Sur (1929)
Vuelo Nocturno (1931)
Tierra de Hombres (1939)

“Si Alguien Ama A Una Flor De La Que Sólo Existe Más Que Un Ejemplar Entre Los Millones y Millones De Estrellas, Es Bastante Para Que Sea Feliz Cuando Mira A Las Estrellas”

Pd1 :Jueves lluvioso,un toque melanco.
Pd 2: Les dejo algo q descubrí (buscando mashup) y me gustó mucho.

Radiohead vs Dave Brubeck – Five Step (mashup by Overdub)

Pd3: Um Beijo
Sarah

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El Principito_Saint-Exupéry(¡Quiero volver a descender!)parte II

Posted in Fragmentos, Libros, Textos with tags on 8 octubre, 2010 by Sarah S

XXVI…

Me miró gravemente y rodeó mi cuello con sus brazos. Sentía latir su corazón como el de un pájaro que muere, herido por una carabina.Y me dijo:
_Estoy contento de que hayas encontrado lo que le faltaba a tu máquina. Vas a poder volver a tu casa…
_¿Cómo lo sabes?
Precisamente venía a anunciarle que, contra toda esperanza había tenido éxito en mi trabajo.
No respondió nada a mi pregunta, pero agregó:
_Yo también, hoy vuelvo a mi casa…
Luego, melancólico:
_Es mucho más lejos…Es mucho más difícil…
Sentí que estaba ocurriendo algo extraordinario.Lo estreché en mis brazos como a un niño, y sin embargo,me pareció que se escurría verticalmente hacia un abismo sin que pudiera hacer nada por retenerlo…
Tenía la mirada seria, perdida muy lejos:
_Tengo tu cordero. Y tengo la caja para el cordero. Y tengo el bozal…
Sonrió con melancolía.
Esperé largo rato.
Sentía que volvía a entrar en calor poco a poco:
_Has tenido miedo, hombrecito.
Había tenido miedo, sin duda. Pero rió suavemente.
_Tendré mucho más miedo esta noche…
De nuevo me sentí helado por la sensación de lo irreparable. Y comprendí que no soportaría la idea de no oír nunca más su risa.Era para mí, como una fuente en el desierto.
_Hombrecito…quiero oírte reír otra vez…
Pero me dijo:
_Esta noche hará un año.Mi estrella se encontrará exactamente sobre el lugar donde caí el año pasado…
_Hombrecito,¿verdad que es un mal sueño esa historia de la serpiente, de la cita y de la estrella?…
Pero NO contestó a mi pregunta, y dijo:
_No se ve lo que es IMPORTANTE…
_Seguramente…
_Es como la flor. Si amas a una flor que se encuentra en una estrella, es agradable mirar el cielo por la noche
Todas las estrellas están florecidas.
_Seguramente.
_Es como con el agua.La que me has dado a beber era como una música, por la roldana y por la cuerda…¿Te acuerdas?…Era dulce.
_Seguramente.
_Por la noche mirarás las estrellas. No te puedo mostrar dónde se encuentra la mía, porque mi casa es muy pequeña. Será mejor así. Mi estrella será para ti una de las estrellas. Entonces te agradará mirar TODAS las estrellas… Todas serán tus amigas. Y luego te voy a hacer un regalo…
Volvió a reír.
_¡Ah!, hombrecito…
hombrecito…¡Me gusta oír tu risa!
_Precisamente, será mi regalo…Será como con el agua…
_¿Qué quieres decir?
_Las personas tienen estrellas que NO son las mismas.Para unos, los que viajan, las estrellas son guías. Para otros, que son sabios, son problemas.Para mi hombre de negocios, eran oro.Pero todas esas estrellas no hablan.
Tú tendrás estrellas como NADIE las ha tenido.
_¿Qué quieres decir?
_Cuando mires al cielo, por la noche, como yo habitaré en una de ellas,como yo reiré en una de ellas, será para ti como si rieran todas las estrellas.Tú tendrás estrellas que saben reír!
Y volvió a reír.
_Y cuando te hayas consolado (siempre se encuentra consuelo)estará contento de haberme conocido. Serás siempre mi amigo. Tendrás deseos de reír conmigo. Y abrirás a veces tu ventana , así…por placer…Y tus amigos se asombrarán al verte reír mirando al cielo.Entonces les dirás:”Sí, las estrellas siempre me hacen reír”, y ellos te creerán loco.Te habré hecho una muy mala jugada…
Y volvió a reír:
_Será como si te hubiera dado en lugar de estrellas un montón de cascabelitos que saben reír…
Y volvió a reír.Después se puso serio:
_Esta noche…¿sabes?…no llega.
_No me separaré de ti.
_Parecerá que sufro…Parecerá un poco que me muero. Es así.No vengas a verlo, no vale la pena…
_No me separaré de ti.
Pero estaba inquieto.
_Te digo esto…también por la serpiente. No debe morderte…Las serpientes son malas. Pueden morder por placer…
_No me separaré de ti.
Pero algo lo tranquilizó:
_Es cierto que no tienen veneno en la segunda mordedura…
Esa noche no lo vi ponerse en camino. Se evadió sin ruido. Cuando logré alcanzarlo, caminaba decidido, con paso rápido. Y me dijo solamente:
_¡Ah! Estás ahí…
Me tomó de la mano. Pero siguió atormentándose:
_Has hecho mal. Vas a sufrir. Parecerá que me he muerto y NO será verdad…
Yo callaba.
_Comprendes. Es demasiado lejos. No puedo llevar mi cuerpo allí. Es demasiado pesado.
Yo callaba.
_Pero será como una vieja corteza abandonada. No son tristes las viejas cortezas.
Yo callaba.
Se descorazonó un poco.Pero hizo aún un esfuerzo:
_¿Sabes?, será agradable. Yo también miraré las estrellas.
Todas las estrellas serán pozos con una roldana enmohecida. Todas las estrellas me darán de beber…
Yo callaba.
_¡Será tan divertido! Tendrás quinientos millones de cascabeles y tendrás quinientos millones de fuentes…
Pero también calló, porque lloraba…
Es allá.Déjame dar un paso, solo.
Y se sentó porque tenía MIEDO.
Y dijo aún:
_¿Sabes?…mi flor…soy responsable. ¡Y es tan débil! ¡Y es tan ingenua! Tiene cuatro espinas insignificantes para protegerse contra el mundo…
Me senté porque ya NO podía tenerme en pie.
El principito dijo:
_Bien…Eso es TODO…
Vaciló aún un momento;luego se levantó. Dio un paso. Yo NO podía moverme.
No hubo más que un relámpago amarillo cerca de su tobillo.Quedó inmóvil un instante. No gritó. Cayó suavemente como cae un árbol.En la arena , ni siquiera hizo ruido.

Pd: Smuacks: Sarah

El Principito_Saint-Exupéry (¡Quiero volver a descender!) parte I

Posted in C U E N T O S, Fragmentos, Libros, LITERATURA, Textos with tags on 8 octubre, 2010 by Sarah S

XXVI

Al costado del pozo había una ruina de un viejo muro de piedra. Cuando volví de mi trabajo, por la tarde del día siguiente, vi de lejos al principito sentado allí arriba, con las piernas colgando. Y oí que hablaba:
_¿No te recuerdas, pues?_decía _.¡No es exactamente aquí!.
Otra voz respondió sin duda,puesto que contestó:_¡Sí! ¡Sí! Es el día, pero el lugar no es aquí…
Continué mi camino hacia el muro.Seguía sin ver ni oír a nadie. Sin embargo, el principito replicó de nuevo:
_…Seguro. Verás dónde comienza mi rastro en la arena.No tienes más que esperarme allí. Estaré allí esta noche.
Yo estaba a veinte metros del muro y seguía sin ver nada.
El principito dijo aún, después de un silencio:
_¿Tienes buen veneno? ¿Estás segura de no hacerme sufrir mucho tiempo?
Me detuve, con el corazón oprimido, pero seguía sin comprender.
_Ahora, vete…_dijo_.¡Quiero volver a descender!
Entonces bajé yo mismo los ojos hacia el pie del muro y ¡di un brinco!Estaba allí, erguida hacia el principito, una de esas serpientes amarillas que te ejecutan en treinta segundos. Comencé a correr, mientras buscaba el revólver en mi bolsillo, pero, al oír el ruido que hice, la serpiente se dejó deslizar suavemente por la arena, como un chorro de agua que muere,y,sin apresurarse demasiado, se escurrió entre las piedras con un ligero sonido metálico.
Llegué al muro justo a tiempo para recibir en brazos a mi hombrecito, pálido como la nieve.
_¿Qué historia es ésta? ¿Ahora hablas con las serpientes?.
Aflojé su eterna bufanda de oro. Le mojé las sienes y lo hice beber.Y no me atreví a preguntarle nada…

El Principito (capítulo VII)

Posted in C U E N T O S, Fragmentos, Libros, LITERATURA with tags on 9 julio, 2010 by Sarah S

VII

Al quinto día, siempre gracias al cordero,me fue revelado este secreto de la vida del principito.

Me preguntó bruscamente, y sin preámbulos, como fruto de un problema largo tiempo meditado en silencio:

-Sí un cordero come arbustos, ¿come también flores?

-Un cordero come todo lo que encuentra.

-¿Hasta las flores que tienen espinas?

-Sí. Hasta las flores que tienen espinas.

-Entonces, las espinas, ¿para qué sirven?
Yo no sabía. Estaba entonces muy ocupado tratando de destornillar un bulón demasiado ajustado de mi motor.
Estaba muy preocupado, pues mi panne comenzaba a resultarme muy grave y el agua de beber que se agotaba me hacía temer lo peor.

-Las espinas, ¿para qué sirven?
El principito jamás renunciaba a una pregunta, una vez que la había formulado. Yo estaba irritado por mi bulón y respondí cualquier cosa:

-Las espinas NO sirven para nada. Son pura maldad de las flores.
-¡Oh!

Después de un silencio me largó, con cierto rencor:

-¡No te creo!. Las flores son débiles.Son ingenuas.Se defienden como pueden. Se creen terribles con sus espinas.
No respondí nada.En ese instante me decía: “Si este bulón todavía resiste, lo haré saltar de un martillazo.”
El principito interrumpió de nuevo mis reflexiones:

-¿Y tú, tú crees que las flores…?
-¡Pero no! ¡Pero no! ¡Yo NO creo nada! Te contesté cualquier cosa. Yo me ocupo de cosas serias!
Me miró estupefacto.
-¡De cosas serias!

Me veía con el martillo en la mano y los dedos negros de grasa, inclinado sobre un objeto que le parecía muy feo.

-¡Hablas como las personas grandes!
Me avergonzó un poco. Pero despiadado agregó:
-¡Confundes todo!…¡Mezclas todo!
Estaba verdaderamente muy irritado. Sacudía al viento sus cabellos dorados.

-Conozco un planeta donde hay un señor carmesí.
Jamás ha aspirado una flor. Jamás ha mirado una estrella. Jamás ha querido a nadie.
No ha hecho más que sumas y restas.
Y todo el día repite como tú: “¡Soy un hombre serio! ¡Soy un hombre serio!”.
Se infla de orgullo.
Pero NO es un hombre;
¡es un HONGO!

-¿Un qué?
-¡Un HONGO!

El principito estaba ahora pálido de cólera.
-Hace millones de años que las flores fabrican espinas.
Hace millones de años que los corderos comen igualmente las flores.
¿Y no es serio intentar comprender por qué las flores se esfuerzan tanto en fabricar espinas que no sirven nunca para nada?
¿No es importante la guerra de los corderos y las flores?
¿No es más serio y más importante que las sumas de un Señor gordo y rojo?
¿Y no es importante que yo conozca una flor única en el mundo,que no exista en ninguna parte, salvo en mi planeta, y que un corderito puede aniquilar una mañana, así de golpe,sin darse cuenta de lo que hace?
Esto, ¿no es importante?
Enrojeció y agregó:

-Si alguien ama a una flor de la que NO existe más que un ejemplar entre los millones y millones de estrellas, es bastante para que sea feliz cuando mira a las estrellas. Se dice: “Mi flor está allí, en alguna parte…”
Y si el cordero come la flor, para él es como si, bruscamente,todas las estrellas se apagaran.
Y esto, ¿no es IMPORTANTE?

No pudo decir nada más. Estalló bruscamente en sollozos.
La noche había caído.
Yo había dejado mis herramientas.
No me importaban ni el martillo, ni el bulón, ni la sed,ni la muerte.
En una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, había un principito que necesitaba consuelo.
Lo tomé en mis brazos. Lo acuné.
Le dije:”La flor que amas NO corre peligro…Dibujaré un bozal para tu cordero.Dibujaré una armadura para tu flor…Di…”
No sabía qué decir. Me sentía muy torpe. No sabía cómo llegar a él, dónde encontrarlo…
¡Es tan misterioso el país de las lágrimas…!

“El Principito”
Antoine De Saint-Exupéry

Esta entrada fue publicada el 9 julio, 2010 a las 19:54 y archivada …